El presunto asesino de una mujer en el barrio de San José tenía una orden de búsqueda por un delito de homicidio

Al parecer, el presunto agresor sería su vecino de rellano, ella vivía en el 1ºB y el varón en el 1ºA

 

El presunto autor del asesinato de Cristina, una mujer de unos 30 años, española y vecina de Zaragoza, tenía una orden de búsqueda en vigor por un delito de homicidio cometido en 2001 en Madrid. Cumplía condena en la cárcel de Zuera y en uno de los permisos no se reintegró. Por ello, se le activó una búsqueda por quebrantamiento de condena, según han informado fuentes policiales. El detenido, de origen magrebí, permanece arrestado e ingresado en el Hospital Miguel Servet de la capital aragonesa, mientras la Policía continúa con una investigación que está «muy avanzada».

Al parecer, víctima y agresor eran vecinos de rellano. Ella vivía en el 1ºB y el varón en el 1ºA, y por ello ambos domicilios han sido precintados por el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional. Según ha informado la Policía Nacional, los hechos han ocurrido este lunes poco antes de las 22.00 horas, en el rellano de un piso en la calle Alegría, número 8. Según ha podido saber este diario, el asesinato de la mujer lo habría realizado su vecino. La víctima compartía rellano con el presunto agresor, aunque se investiga todavía la relación que pudieran guardar ambos, ha informado la delegada del Gobierno en Aragón, Rosa Serrano, quien ha calificado el hecho de feminicidio.

Un vecino avisó a la Policía Nacional de los hechos llamando al 091 porque una mujer pedía auxilio. El presunto autor, al parecer de nacionalidad magrebí, resultó herido y permanece detenido e ingresado en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza a la espera de prestar declaración. La Policía Nacional continúa con la investigación de los hechos.

Serrano ha destacado la coordinación que se ha producido entre la Policía y la Delegación del Gobierno para el seguimiento del caso, que fue notificado en la misma noche de este lunes. La Unidad de Atención a la Familia y la Mujer de la Policía (UFAM) está detrás del caso, y se ha trasladado toda la información a la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Genero, que será quien determine qué clase de feminicidio es.

«Estaba gritando: me siento culpable, me siento culpable»

Los gritos del presunto asesino y de la víctima alertaron a los vecinos de esta pequeña calle zaragozana. No solo del mismo bloque, sino de los contiguos. Belén, una vecina del número 10 de la calle Alegría, relataba este martes cómo vivió el hecho. Llegaba de comprar sobre las 21.30 horas y su novio comenzó a escuchar gritos en la calle: «Tira el cuchillo, tira el cuchillo. Nos asomamos a la ventana y vimos tirado al señor medio herido con un montón de policía», cuenta.

Eran los agentes quienes estaban dando la indicación de que se deshiciese del arma, al parecer homicida, para después hacerse con él y que fuera trasladado en ambulancia hasta el Hospital Miguel Servet. Narra esta vecina que no llevaba puesta la camiseta y que portaba un vendaje en el abdomen. «Él estaba gritando me siento culpable, me siento culpable», dice Belén. De él, también ha destacado que decía «que me estoy muriendo, que me estoy muriendo» mientras se tocaba el abdomen vendado.

Si se confirma que se trata de un crimen de violencia de género sería el primer caso en Aragón en 2022 y la quinta mujer asesinada en España en menos de diez días.

Los mensajes de repulsa han llegado desde la propia Delegación del Gobierno de España en Aragón, y a ellos también se ha sumado el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, y el presidente de la Comunidad, Javier Lambán.

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