El Real Zaragoza cumple y termina la campaña en La Romareda con victoria ante el Lugo (1-0)

Azón asistió a Vada para anotar el gol de la victoria. Foto: Real Zaragoza/Tino Gil

Venció el Real Zaragoza en el último partido de la temporada en La Romareda para dejar un último buen sabor de boca a la afición zaragocista. Valentín Vada a pase de Iván Azón hizo el 1-0 definitivo en la segunda mitad de un duelo que sirvió para honrar la camiseta. La gran noticia del día la puso Dani Lasure, que volvió a vestirse de futbolista. Ahora, los de Juan Ignacio Martínez escalan hasta la media tabla y ya piensan en la etapa de Sanllehí y Mas.

Los maños partían con Cristian en portería; Fran Gámez en el lateral derecho y Chavarria en el izquierdo. Lluís López y Francés -retornando tras lesión- ejercían de centrales. En la sala de máquinas, Petrovic estaba acompañado por Grau y Eugeni. Álvaro se ubicaba en punta, mientras que Bermejo y Sabin ocupaban respectivamente el extremo derecho y el izquierdo. Chris Ramos, Campabadal e Iriome, este capitán, deberían liderar al Lugo en La Romareda. También debía hacerlo el exzaragocista Whalley.

Un fallo de Lluís dentro del área dejaba a Sebas solo ante Cristian, pero el arquero argentino la enviaba a córner. Y Petrovic, que perdía la marca, dejaba rematar solo a las torres lucenses, pero el balón se terminaba perdiendo para mantener el 0-0 llegados los diez minutos. Las bandas mañas, por medio de Gámez y Chavarria, eran lo mejor del equipo, aunque no lograban generar peligro real.

Corría el minuto 18 cuando Cristian tenía que tapar una contra en el centro del campo, y en un rechace tocaba con el pie para que Moreno Aragón se inventase que había sido con la mano. Difícilmente se podía confundir una extremidad con otra, pero esta le valía la amarilla al arquero. La que no costaba cartulina era la de Claveria cortando la contra de Francés. Ya entrados en el 25, Merino se llevaba un balón que centraba Chavarria y, en un rechace, casi se cuela en la meta de Whalley.

A punto estaba el 10 de enganchar un cuero con la cabeza que podría haber sido el 1-0 en la jugada siguiente. Tampoco acertaba Bermejo en un disparo con rosca buscando la escuadra antes de la media hora. Sí que estaba al quite el guardamenta argentino -tras la pausa de hidratación- para parar los remates de Sebas, el visitante más peligroso hasta el momento.

Merino volvía a ser protagonista, ahora por estar cerca de marcar el gol de la temporada con una preciosa volea. Qué pena que se perdiese milímetros por encima del travesaño de La Romareda. Y sí, volvería el asunto de las tarjetas, en esta ocasión porque Chavarria se quitaba de encima a Campabadal sin el balón en juego. Amarilla, segunda para los maños en un balance de faltas 10-11 para los visitantes, que se iban sin ver una sola. Fin de los primeros 45 que, dicho sea de paso, se podían calificar como mínimo de sosos.

Victoria en la segunda mitad

Azón por Merino y Vada por Eugeni eran los dos cambios que elegía el míster de cara a la segunda mitad. Nadie lo esperaba, pero por fin llegaría una tarjeta para el Lugo en el minuto 50 cuando Sebas cortaba una contra de Azón. Bermejo hacía temblar la portería con un zambombazo que golpeaba en el larguero tras paradón de Whalley para despertar al equipo maño.

Tras una durísima entrada a Gámez, Xavi Torres también se llevaba la amarilla. Y sorpresa, porque el VAR intervenía para decretar que el entradón con los tacos al tobillo del lateral que le podía costar una lesión, era digna de tarjeta roja. Quedaba más de media hora para el final y el equipo debía dejar al menos con buen sabor de boca a quienes acudían al estadio. Quería intentarlo Alejandro Francés tras varios rechaces, pero el balón se iba fuera por poco.

Habría tiempo para las buenas noticias, porque Dani Lasure, en el minuto 64, volvería a pisar el terreno de juego. La ovación fue digna de recordar en La Romareda a un jugador que, gracias a Dios, pudo superar un cáncer. Y por él también pelearían una victoria que a la que se acercaba por medio de Valentín Vada. Azón controlaba con el pecho a la perfección un cuero en largo de Francés y se metía dentro del área, dejaba el balón atrás y el argentino empujaba para el 1-0.

También hubo tiempo para el susto y para el “uy”. Primero fue un remate al larguero del Lugo y, después, una contra que terminó mal el canterano asistente, que sufrió un golpe en la rodilla, pero no daba para la pena máxima. Poco más dio de sí el duelo de un Real Zaragoza que hizo sufrir, pero cumplió.

Tras seis pesados minutos de añadido, el cuadro blanquillo terminó la temporada venciendo en La Romareda. No fue el mejor partido, ni mucho menos el más entretenido, pero lo vital era dejar un buen sabor de boca a la afición. Los maños encaran una nueva campaña ahora que se abre el horizonte de Jorge Mas con el deseo disfrutar en casa más que este año.

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