Los estudiantes de la Escuela de Diseño proponen un «Wordle» en vivo en los comercios zaragozanos

Las alumnas María Isabel Hernández y Micaela Cifuentes han realizado el escaparate de la tienda Insinua-T

Un reto complicado, pero también muy divertido, atrevido e imaginativo. Así ha sido la experiencia que los jóvenes estudiantes de la Escuela Superior de Diseño de Aragón han vivido gracias a la propuesta de Zaragoza Esencial, a través de la cual se les planteaba el desafío de renovar una decena de escaparates de los comercios de la zona centro de la ciudad. Sin embargo, además del propio diseño, todos ellos debían incluir una letra del abecedario que, al unirse con las otras nueve restantes, formen la palabra oculta de esta segunda edición del proyecto, por ello denominada «10 letras».

Entre los comercios, este año se han querido sumar a la iniciativa Exclusivas Guillén, Bogar, Makanuï, Herbolario La Salud, Disfraces Bacanal, Ro Travel&Services, Le Petit Querubin, Lalmolda, Tikoplax e Insinua-T. En definitiva, tiendas y escaparates de todo tipo, en los que cada creación es un mundo.

«Es un trabajo diferente a lo que estamos acostumbrados. En nuestro caso, por ejemplo, junto a mi compañera Micaela Cifuentes nos tocó una tienda erótica que, al final, es una propuesta atrevida que pretendía la normalización de la sexualidad y tanto nosotras como la dueña hemos acabado muy contentas. Es verdad que estamos acostumbrados a tratar solo con nuestros profesores y, ahora, el cambiar a estar en contacto con un cliente es muy diferente», explica una de las alumnas participantes, María Isabel Hernández.

En este sentido, se trata también de una campaña de dinamización que pretende ayudar al pequeño comercio local, animando a la gente a que disfrute de este. De ahí el concurso con el que se premiará a aquellos que sean capaces de encontrar la palabra oculta con la participación en un sorteo de un vale de 200 eros para comprar en los comercios de Zaragoza Esencial.

Para poder participar, basta con escanear alguno de los QR que se encuentran en seis comercios que llevarán al mapa donde descubrir las claves para averiguar la famosa frase. «Son diez comercios los que cuentan con escaparate y otros seis que conforman la ruta para que se pueda desarrollar la iniciativa del concurso», afirma la responsable de Zaragoza Esencial, Marián Díez. Junto a este, un concurso paralelo premiará al mejor escaparate que será votado por el público a través de la red social Instagram.

Primeras experiencias profesionales

Este año, como novedad, han participado de manera conjunta alumnos de diseño de interiores, de diseño de producto y de la asignatura de Tipografía Experimental de Diseño Gráfico. De esta forma, formando equipos multidisciplinares, tuvieron que enfrentarse al trabajo en un entorno profesional con un objetivo común. Para ello, han hecho uso de los propios elementos de venta de las tiendas, pero también de materiales reciclados o cartones, dado que debían gastar lo mínimo posible y ser sostenibles.

Los estudiantes de la Escuela Superior de Diseño de Aragón posan delante de uno de los escaparates intervenidos

«Hasta ahora siempre ha sido teoría. Aquí es cuando llega la hora de la verdad que es la práctica. Han trabajado con un cliente real, con condicionantes diferentes. Es muy enriquecedor para ellos que su diseño se lleve a la realidad», apunta la profesora de Visual Merchandising de la Escuela Superior de Diseño de Aragón, Eugenia Pérez de Mezquía.

La idea es que estos escaparates se queden al menos dos semanas en todos los comercios participantes de cara a facilitar el desarrollo de los concursos. Sin embargo, tal y como han apuntado algunos de sus dueños, es posible que muchos de ellos conserven estos diseños más tiempo dado la calidad de los mismos y la relación que tienen con su producto.

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