La memoria de Giménez Abad «se mantiene viva» 21 años después de su asesinato a manos de ETA

Las Cortes han recordado, porque no olvidan, aquellas muertes que “han servido para algo”.
“Mantener viva la memoria de los asesinados por ETA es algo que les debemos a sus familiares para que tengan la convicción de que sus conciudadanos están con ellos. Mantener viva la memoria significa poner cara al sufrimiento y al dolor a merced del cual disfrutamos ahora de una democracia”. Estas son las palabras que ha pronunciado este viernes el presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, en el XXI aniversario del asesinato a manos de ETA de Manuel Giménez Abad.

Las Cortes han recordado, porque no olvidan, aquellas muertes que “han servido para algo”. Una de ellas ha sido la del político popular Manuel Giménez Abad que fue asesinado por la banda terrorista ETA en 2001. Hoy, además de su recuerdo, queda su Fundación “Manuel Jiménez Abad” que tanto “bien” a la democracia ha hecho, según han manifestado este viernes en las Cortes de Aragón. “Giménez Abad dejó un legado para hacer del parlamentarismo un lugar para el entendimiento”, ha sostenido el presidente del Parlamento autonómico, Javier Sada. “Fue un político dotado de templanza, una de las virtudes más encomiables, moderado, proclive al dialogo, demócrata y comprometido con Aragón”, ha añadido el presidente aragonés.

Precisamente, el dirigente autonómico ha apuntado que el “ataque más brutal a la democracia” fue el terrorismo, sobre todo, el de ETA, que “trató de arrodillar al Estado y de acabar con la democracia”. Sin embargo, no lo consiguió y un ejemplo de ello son los valores democráticos que la sociedad aragonesa ha acogido como derechos. Unos principios que deben ser defendidos y, por esta razón, Lambán ha apostado por considerar “como suya” la recomendación de la UE de juzgar los crímenes realizados por ETA como lesa humanidad. “Es importante que, mediante la declaración de crímenes de lesa humanidad, los criminales de ETA no puedan ser nunca amnistiados ni puedan ser prescritos sus crímenes”, ha sentenciado.

En este sentido, el máximo dirigente de la DGA también se ha mostrado reacio a supuestos beneficios penitenciarios. “La UE ha dicho que solo pueden ocurrir como colaboración para el esclarecimiento de los crímenes. Hago también mía esa recomendación”, ha expuesto. Asimismo, ha añadido que debe vigilarse el enaltecimiento a los etarras. “Se celebran en el País Vasco cuando salen de la cárcel y es una ofensa a la dignidad de los españoles decentes”, ha asegurado. “Estoy convencido que la inmensa mayoría de la sociedad aragonesa hace suyas estas reivindicaciones y espero que lleguen al Estado español”, ha apostillado.

El recuerdo a Alfredo Pérez Rubalcaba como el ministro del Interior que “venció” a ETA también ha estado presente. “Fue el día más emocionante de su vida”, ha aseverado Lambán, tras recordar las advertencias que dejó el político del PSOE. “Decía que no bajáramos la guardia; habían perdido la batalla de las armas, pero había que intentar que no ganaran la batalla del relato”. Y no la ganaron. “La memoria de cada uno de nosotros debe definir a los terroristas y criminales que cometieron crímenes ante la historia, el mundo y las próximas generaciones”, ha asegurado. “Memoria buena para las víctimas y memoria de condena eterna para los terroristas y los asesinos”, ha zanjado.

Un mensaje que también ha enviado el presidente de las Cortes de Aragón, Javier Sada. “Tenemos que seguir insistiendo en el esclarecimiento de los atentados, en mantener la verdad sobre lo que pasó ante los intentos más frecuentes por reescribirlos”, ha apuntado el dirigente del Parlamento autonómico. Pero, desde el “acuerdo”, “como defendía Manuel Giménez Abad”, ha señalado.

Por su parte, el copresidente de la Fundación, Manuel Giménez Larraz, ha destacado los valores democráticos de su padre. “Constituye la defensa más digna de los valores democráticos, que se ha trasladado a los foros de discusión que realizamos desde la Fundación”. En ellos, está representado el pluralismo político y “reafirman que Aragón tiene una forma menos visceral de entender la política”, ha subrayado.

“En tiempos de verdades absolutas, es importante reivindicar la forma de hacer política que defendía mi padre. Las políticas deben alejarse del debate superficial que quizá pueda entretener, pero sitúa a la razón en una oscura esquina del debate político”, ha reconocido Giménez Larraz.

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