El Ebro sella la permanencia pensando en el playoff y el Tarazona la deja encarrilada

La victoria deja un sabor agridulce a ambos. Foto: C.D. Ebro

La Segunda RFEF sigue dando de qué hablar a falta de dos jornadas para que se ponga fin a la temporada. Caras aragonesas tristes y alegres cerraron la jornada 32 con varios protagonistas. El Teruel cayó en casa ante un Numancia que se afianza en el liderato, mientras que el Ebro mantiene sus opciones de playoff a costa de un Brea que debe ganar. El Tarazona dejó encarrilada la permanencia, quedando a dos puntos del descenso con solo seis por jugarse. El Huesca B dejó firmada su sentencia y el Ejea logró arañar un punto en el campo del Espanyol B.

Fue el Numancia quien venció al Teruel en Pinilla para asentarse en el liderato de la categoría. Dos goles fáciles, uno en el minuto 5 y otro en los compases finales, sirvieron a un Numancia que ni siquiera forzó para llevarse los tres puntos. Al cuadro aragonés se le ve agotado tras una brillante temporada en la que quiere seguir soñando a costa del playoff. Actualmente se encuentra en la cuarta posición.

El Ebro y el Brea empataron 0-0 en La Almozara. El partido fue soso, tremendamente igualado y sin un dominador claro. Los defensas fueron quienes mejor hicieron su papel, impidiendo a su rival crear ocasiones claras. Con este empate el Ebro se sitúa a un punto del playoff con dos partidos por disputarse y certifica matemáticamente su salvación. Por su parte, el Brea debe ganar porque sigue en promoción de descenso.

Más alegre está el Tarazona que el Huesca B, al que venció para dejar encarrilada la salvación, mientras que su rival hace todo lo contrario. Los oscenses sufrieron un duro golpe en Grañén para sumar su noveno partido consecutivo sin ganar, en este caso cayendo por 0-2 tras un doblete de Dieste. Mientras los zaragozanos se encuentran dos puntos por encima del descenso, los altoaragoneses están a cinco de la salvación con dos partidos por jugarse.

Por último, el Ejea, ya descendido, logró un punto de orgullo en la Ciudad Deportiva Dani Jarque. El gran número de positivos en Covid obligaba a que el conjunto zaragozano viajase con tan solo doce jugadores del primer equipo. Y así, en medio de la dificultad, los de Iván Martínez lograron arañar un punto que vale de poco pero deja un gran sabor de boca.

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