La incidencia de la Covid sigue creciendo en abril en los mayores de 60 años

Lambán reconoce que el aumento de casos era "medianamente previsible"

La incidencia de la Covid-19 ha vuelto a ser protagonista en un mes de abril en el que los casos a siete días por cada 100.000 habitantes se han disparado en los colectivos vulnerables, especialmente en aquellas personas mayores de 60 años. Es cierto que el nuevo sistema de vigilancia ahora ciñe sus datos a estos sectores de la población, pero no pasa desapercibido que en rangos de población concretos como el de los 90 años o más, la IA haya crecido unos 400 casos este último mes.

Actualmente, y según los últimos datos segregados ofrecidos por el Gobierno de Aragón del 24 de abril, la incidencia en los aragoneses de 60-64 años se sitúa en los 277,3 casos por cada 100.000 habitantes, cuando el 3 de abril (principios de mes) se situaba en los 111,2 positivos. Una cifra que se ha más que duplicado. Pero la población que más afectada se ha visto por el virus este último mes ha sido la de 90 años o más, pasando de una incidencia de 250,2 casos el 3 de abril a los 645,9 positivos de media que registra esta última semana.

El 20 de abril se recordará como el día en que se eliminó la obligatoriedad de la mascarilla en todos los lugares a excepción de las farmacias, centros de salud, hospitales, residencias o transporte público. Sin embargo, la realidad a partir de esa fecha se identifica plenamente con la tónica habitual seguida este último mes, es decir, de crecimiento de la incidencia principalmente en aquellos colectivos de mayores de 60 años. Los rangos mencionados anteriormente han experimentado cambios, pero también otros como el de los 75-79 (169 casos más de incidencia desde esa fecha) años o el de los 85-89 años (153,3 casos de media más).

Lo que es innegable es el cambio que ha experimentado Aragón desde que alcanzara los picos de la séptima ola en enero. Entonces los jóvenes de entre 20 y 24 años eran el foco principal de infección del coronavirus, con una incidencia que alcanzaba los 4.140,2 casos por cada 100.000 habitantes a siete días el 3 de enero. A este rango de edad le seguían sus posteriores, es decir, de 25 a 29 años y de 30 a 34 años. Ahora el sistema de vigilancia es otro, es cierto que se prima a los colectivos más vulnerables y que no hay rastreos más allá de estas personas a excepción de casos de extrema gravedad, pero la incidencia en estas personas más vulnerables ha crecido exponencialmente este último mes de abril.

La DGA insiste en que era «previsible»

A pesar de los últimos datos epidemiológicos, el Gobierno de Aragón sigue mostrando su cara más relajada, aquella que no tuerce el gesto y que confía en que la situación sanitaria era “medianamente previsible”. Así lo confirmaba estos días la consejera de Ciudadanía, Mariví Broto, quien incidía en que los casos de Covid no estaban revistiendo gravedad, y así lo ha vuelto a ratificar el presidente de Aragón, Javier Lambán, este mismo jueves en la quinta edición de los Premios Cuarto Pilar.

“Ese tipo de evolución de los datos causa preocupación, pero no deja de ser medianamente previsible que así ocurriera. En el departamento no observo preocupación, las cifras de UCIS, de hospitalización están muy controladas”, ha asegurado el líder del Ejecutivo autonómico, reconociendo al mismo tiempo que ahora es tiempo de “empezar a acostumbrarnos a vivir con la Covid, y empezar a asumir y a encauzar esta enfermedad hacia la gripalización de la misma”.

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