Pliés con un 45 de pie y el ballet masculino del Trockadero de Montecarlo que llega al Principal

La compañía estará del 28 de abril al 1 de mayo en el Principal, las únicas fechas en España. Foto: Laura Trives

Encarnan a cisnes, sílfides, ninfas del agua, princesas románticas y damas victorianas. Y también son príncipes y apuestos caballeros. Hacen pliés y reléves con elegancia y delicadeza y bailan en puntas con maestría a pesar de que tener un 45 de número de pie se lo hace algo complicado. Los Ballets Trockadero de Montecarlo son una compañía de danza exclusivamente de varones que unen ballet y comedia, pero sin ridiculizar la danza sino ensalzándola. Con un gran éxito mundial que les ha llevado a recorrer cientos de países, las únicas cuatro fechas que los «Trocks» tienen en España esta temporada serán en Zaragoza, concretamente en el Teatro Principal, donde estarán del 28 de abril al 1 de mayo.

Nacieron allá por 1974 en Estados Unidos en un momento en el que había revueltas y el colectivo Lgtbiq reclamaba sus derechos de diferentes formas haciendo del arte una vía esencial para alzar la voz. Entonces, diferentes tipos de danza y de expresiones artísticas se forjaban y los Trocks comenzaban una andadura que, de ninguna manera, concebían que llegara tan lejos. Llamaban la atención y es que ver a varones bailando en puntas en plena ciudad de Nueva York era, cuanto menos, curioso. En el Lago de los Cisnes eran primero Odette y luego el Príncipe Sigfrido y así con la mayoría de las piezas de ballet clásico que interpretaban y que los llevaron, de alguna manera, a ser una formación prestigiosa y reconocida mundialmente.

«En la danza un rol es un rol y nosotros no diferenciamos entre el femenino y el masculino. Creo que lo más complicado para nosotros es bailar en puntas por nuestro tamaño y también porque los pies se hinchan. Lo de cambiar de personaje masculino al femenino es más sencillo que eso, nos quitamos una peluca y ya está», ha asegurado Raffaele Morra, maestro de ballet.

Las Sílfides, Go For Barroco o la Noche de Walpurgis son algunas de las piezas que interpretará la compañía en la que hay bailarines de todos los países con una fuerte presencia hispana porque, dicen, «eso de la comicidad en España lo llevan mejor». Bebiendo de la danza clásica de la escuela rusa, el espectáculo tiene una expresión artística fuerte y cómica. Y es que ellos han sido capaces de unir esa imagen clásica, elegante y más seria del ballet con el humor. «Una vez vinieron a vernos unos señores que esperaban ver a las bailarinas delicadas y bellas y que de repente al ver a un montón de hombres con tutús y plumas no se reían en absoluto. De pronto un niño de la sala se río y ya todo el mundo lo hizo y esa creo que es nuestra grandeza. No es un espectáculo infantil, pero los niños son capaces de sacar la risa de cualquier cosa», ha relatado Morra.

Kevin García, Félix Molinero y Alejandro González se quedaron embelesados la primera vez que vieron una actuación de Los Ballets Trockadero de Montecarlo ya fuera en vivo o a través de la pantalla. Ahora, ellos son los Trocks. «Forman parte de esto es verdaderamente un sueño, el espectáculo y la compañía representa la libertad de ser quien uno quiera, de romper prejuicios y estereotipos y de hacer reír y disfrutar con la danza», han asegurado.

Con una gira mundial que va desde Nueva York hasta Osaka en Japón, Reino Unido o Portugal, los Trocks harán una ansiada parada en Zaragoza donde debutarán sobre las tablas del Principal coincidiendo con el Día Internacional de la Danza. Una compañía exitosa que tiene su esencia en la libertad de ser quien uno quiera y en romper los moldes de la danza clásica. Así, los Trocks demuestran cómo el ballet puede ser divertido e igualmente delicado con puntas del 45.

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