Lambán defiende el nuevo Plan del Ebro y asegura que es «positivo» para el territorio

Lambán ha manifestado que el 61% de todo el regadío programado en el Ebro corresponde a Aragón

“El consejero Olona votó a favor porque se daba satisfacción a nuestras demandas planteadas”. Así de contundente se ha mostrado este martes el presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, respecto al nuevo Plan del Ebro 2021-2027 que se aprobó la semana pasada con cierta polémica. “Por primera vez, el programa tiene una limitación temporal, es realista con capacidad efectiva de ejecución y plantea una cogobernanza real con el agua”, ha sostenido el dirigente autonómico, tras aclarar que supone una inversión a nivel nacional de casi 3.700 millones de euros. “Aragón es la comunidad que más aporta con 503 millones”, ha puntualizado.

Lambán ha garantizado que el nuevo plan compromete la finalización de las cuatro grandes obras del Pacto del Agua que se están realizando, además de recoger el planteamiento de Jánovas o la restitución territorial de Lechago. Sin embargo, ha puesto la atención en las prioridades que supondrá para la Comunidad. “No anula ninguna actuación del pacto y no excluye las obras que no están incluidas. Respeta la reserva hídrica del Estatuto de Autonomía, plantea la ejecución del Plan de depuración del Pirineo e incorpora la gestión de inundaciones del Ebro”, ha apuntado, tras añadir que “deja clara” dos cuestiones: la solución definitiva para el Gállego y la reformulación del acuerdo con el Matarraña.

Por otra parte, el máximo dirigente de la DGA ha querido recalcar el aumento en las hectáreas en creación y modificación de regadíos. “Aragón contaba con 28.862 hectáreas y va a tener 38.433”, ha aseverado. Este incremento llega tras una petición del Gobierno de Aragón por contar con más hectáreas para que queden cubiertas las necesidades de la autonomía. “Somos la única comunidad con aumento; Cataluña y el resto siguen con las cantidades iniciales”, ha señalado. En este sentido, Lambán ha manifestado que el 61% de todo el regadío programado en el Ebro corresponde a Aragón. “El Plan es realista y positivo para el territorio”, ha zanjado.

La oposición critica la «pérdida de 30 embalses» y el cuatripartito apuesta por el «consenso»

Para el diputado de IU, Álvaro Sanz, el debate sobre la política del Agua “ha vuelto a poner de manifiesto la necesidad de consensos en relación con este asunto”. “Es un error imperdonable aferrarnos a un debate absurdo de quién ha hecho más o menos a favor del incremento de regadíos”, ha destacado el parlamentario, insistiendo en poner el foco en la realidad ambiental.

Un consenso que también persigue el portavoz del PAR, Jesús Guerrero. “Gracias al agua, Aragón es una de las tierras más prósperas que hay en el mundo”, ha afirmado, tras apuntar que las obras de este plan deben contar con garantías judiciales y sociales. Mientras que Joaquín Palacín (CHA) ha recordado el rechazo de su formación “a cualquier intento de trasvase del Ebro y a la política de construcción de grandes pantanos”. Asimismo, le ha agradecido a la DGA la actuación con Jánovas, “porque, desde España, solo hay olvido”.

Desde Vox, su portavoz Santiago Morón ha lamentado la pérdida de 30 embalses y ha expresado que el nuevo proyecto “antepone los criterios ambientalistas a las demandas de agua necesarias para mantener los actuales regadíos”. “Se priorizan los criterios medioambientalistas sobre los pueblos de la ribera”, ha criticado el parlamentario.

Aunque el diputado de Podemos, Nacho Escartín, ha reconocido que el nuevo plan recoge “muchas de las recomendaciones científicas” con las que están de acuerdo, ha añadido que “aún hay muchas carencias”. Ha dado su visto bueno a la gestión del riesgo de inundaciones, pero ha lamentado que “se siga impulsando Yesa, Mularroya y Almudévar; pantanos con los que estamos en contra”.

“Es buena noticia que se hayan arañado esas 9.000 hectáreas más de regadío, pero siguen siendo insuficiente: se quedan por el camino 34.000 hectáreas de la anterior”, ha denunciado el portavoz de Cs, Daniel Pérez Calvo. “Si el panorama es tan idílico, ¿por qué contó con tan pocos votos a favor y la abstención de todos los regantes?”, le ha preguntado directamente a Lambán. “Hemos renunciado a 30 obras menores y la principal oposición ha salido de su gobierno”, ha garantizado.

La portavoz del PP, Mar Vaquero, ha declarado que “este plan no se sujeta al desarrollo”. “Con este plan, los aragoneses pierden, sobre todo la unanimidad que ha habido con el agua. No han escuchado a los regantes, solo se escuchan a sí mismos”, ha apuntado la popular. “Se pierden 160.000 hectáreas de modernización de regadíos, 40.000 de transformación y 30 embalses”, ha apostillado Vaquero, asegurando que esto es “un nuevo fracaso y una nueva frustración para los aragoneses”.

Lambán al PP: «Han tenido la rara habilidad de hacer de la mentira un arma permanente»

La última palabra la ha tenido el presidente de Aragón, quien ha respondido todas las preguntas y acusaciones interpuestas. Lambán ha negado que los objetivos sean “poco ambiciosos”, sino que “rozan la temeridad”. Por otra parte, ha explicado sin los embalses, el desarrollo rural sería imposible y ha asentido que el plan cumple con los regantes. “No nos pueden llamar conformistas cuando Aragón cuenta con 38.000 regadíos, Cataluña con 13.000 y Navarra con 9.000”, ha expuesto.

“Han tenido la rara habilidad de hacer de la mentira un arma permanente. Es inteligente porque cuesta mucho más desmentir que mentir”, ha comentado el dirigente autonómico en una clara alusión al PP. “No me pueden dar ninguna lección, me paso la vida hablando con los regantes por razones políticas y territoriales, ustedes los escuchan, pero no los entienden”, ha continuado.

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