El zaragocista Azón, baja ante un Burgos al que se debe ganar «por obligación moral»

Iván Azón reencontró el camino del gol en la derrota ante el Leganés. Foto: LaLiga

El duelo que mide al Real Zaragoza tiene tintes en el entorno blanquillo que podrían invitar a pensar que se trata de un partido trámite. Los de Juan Ignacio Martínez se encuentran a mitad de tabla, a nueve puntos del playoff y a 14 del descenso, pero en ningún caso se verá un equipo apático. “Hay que ganar al Burgos por obligación moral”, ha declarado el míster. Para ello, el entrenador no podrá contar con su máximo goleador, Iván Azón, que este viernes tampoco ha entrenado.

La decisión de no alinear al delantero es “sobre todo por precaución”. Solo tiene un golpe, pero siete días es un plazo “muy corto” para un delantero “que no se guarda nada, todo lo basa en su explosividad, desmarques y correr”. Habrá que ver la evolución para la próxima semana. Tampoco estará Chavarria por cumplir ciclo, mientras que tampoco cuentan los clásicos Grau y Vigaray.

A pesar del ruido generado por el cambio de propiedad, “de puertas para dentro solo se habla del Burgos”. Quedan seis partidos tras una temporada irregular, y ahora está en juego “el respeto de la entidad”, por lo que no es admisible bajar los brazos. “Tenemos un debe muy grande en La Romareda”, ha insistido JIM. Enfrente estará el Burgos, un equipo “que ha hecho una temporada magnífica” y al que se le ha ganado tanto en Liga como en Copa.

Lo cierto es que, el año pasado, las puertas estuvieron cerradas y la afición “no pudo sufrir con el equipo”. La hinchada “quiere ver a su equipo, lo demuestran toda la campaña”. De esta forma, la “obligación moral” de ganar es también para hacer disfrutar al Municipal de los últimos partidos como local.

Varios nombres propios

Entre los nombres propios que han surgido en su comparecencia se encuentra el de Raúl Sanllehí. La semana pasada invitó a comer al míster y al director deportivo, Miguel Torrecilla, y después estuvo con la plantilla. Todo fue “muy bien”, pero afirma que no abordaron “cosas de futuro”. Al estar en plena temporada, considera que sería “muy egoísta” por su parte ponerse a meditar su futuro. “Bastante sufrimos la temporada pasada como para pensar ahora esas cosas”, ha declarado.

Otro ha sido el de Sabin Merino, que todavía no se ha estrenado con el cuadro maño ni a base de goles ni de asistencias. Aun así, el entrenador no tiene “ninguna queja” de él. Su función es ejecutar el desmarque de ruptura y dar verticalidad. Siguiendo con los jugadores, Lasure podría tener minutos en los últimos duelos.

Por otra parte, las matemáticas todavía no han negado la promoción al cuadro maño. Se lo han puesto prácticamente imposible, pero con 18 puntos en juego todavía hay que pelear cada duelo como si fuese el último. Ahora, el Real Zaragoza peleará por recortar su distancia con el playoff y confirmar por fin la permanencia en Segunda.

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