El Huesca se asienta en tierra de nadie tras un soso empate en Tenerife (0-0)

Joaquín terminó dolorido el encuentro tras una dura entrada. Foto: S.D.H.

La Sociedad Deportiva Huesca empató ante el Tenerife en el Heliodoro Rodríguez López para evidenciar que quiere asentarse en tierra de nadie. Un 0-0 de lo más soso, con escasas ocasiones para ninguno de los dos equipos, desbarataba al cuadro de Xisco cualquier esperanza por el playoff. El Tenerife, por su parte, se alejaba del ascenso directo.

Aparecían los protagonistas en el estadio tinerfeño. Por parte del Huesca, Andrés en portería, secundado por Andrei, Insua, Ignasi y Florian Miguel. En el doble pivote se colocaban Mosquera y Timor, con una segunda línea de tres: Gerard Valentín, Seoane y Marc Mateu. La punta de ataque era para Escriche. Jugadores como el ex Enric Gallego o Mollejo, además del exzaragocista Muñoz, daban empaque a las filas tinerfeñas.

Los primeros minutos eran de tanteo. Algún centro de Marc Mateu por un par de internadas de Mellot y de Álex Muñoz a izquierdas y derechas. Un susto de Pablo Insua por un mareo pasado el cuarto de hora era lo más reseñable, pero volvía al terreno de juego tras autorización de García Verdura. Y Bermejo en el 20 protagonizaba una brutal jugada dejando sentados a dos rivales azulgranas para exprimir a Timor, que le robaba el cuero en el área.

Le tocaba al Huesca tras un error en la salida local. Seoane robaba un balón, conducía y cambiaba hacia Escriche. El delantero la devolvía y aparecía de nuevo Muñoz para apagar el fuego y cortar toda opción altoaragonesa. Un disparo de Álex Corredera que se iba fuera en el 27 tensaba a los de Xisco y otro de Timor en el 31 a los de Ramis, ambos lejos de entrar en la portería.

A Escriche le faltaban unos centímetros para llegar a un gran balón al corazón del área de Ratiu en el 38. Era el mejor centro del cuadro altoaragonés aunque, de nuevo, la ocasión de gol no era real. Tras un par de acercamientos, siempre con la falta de peligro como denominador común, se terminaba una primera parte sosa, sin sal, a la espera de que la segunda se animase.

Misma tónica en la segunda mitad

Pomares por Muñoz y Pulido por Insua tras su mareo eran los cambios al comienzo del segundo asalto. Precisamente el capitán veía la amarilla a los 20 segundos de juego provocando una peligrosa falta para los locales. Andrés salvaba el disparo de Elady y el cuero caía sobre Mollejo, pero golpeaba en su compañero Enric Gallego y se marchaba por línea de fondo. Volvía a ser protagonista el “capi” quitando un esférico peligroso de la cabeza de Elady en una ocasión peligrosa.

Un barullo dentro del área casi termina en el 1-0. Varios rebotes en el área oscense obligaban a Andrés a utilizar la cara como escudo para evitar el gol y el cuadro oscense resistía. En el 62 era Sergio González quien enganchaba un cuero por la izquierda por partida doble para que, de nuevo Andrés por dos veces, rechazase la pelota. Eran los mejores momentos del Tenerife, y Xisco metía a Joaquín y Gaich para contrarrestar. Corría el 73 cuando Mosquera dejaba su sitio a Mikel Rico sin que sucediese hasta la fecha nada novedoso.

Se acercaba el final del partido con más dominio oscense, aunque Pulido debía solucionar un contragolpe que se complicaba al verse en inferioridad numérica. Se jugaba en área tinerfeña, con un cuadro altoaragonés que buscaba la victoria. Y eso que en el descuento a punto estuvo de cantarse el 1-0 otra vez. El Tenerife se plantaba en el área del Huesca y entre Mollejo y Enric Gallego no acertaban a empujar el cuero. El duelo finalizó con Joaquín llorando tras una dura entrada, pero todo apunta a que se quedará en el susto.

Y así, con un partido de trámite y un resultado sin sustancia, el Huesca confirmaba su presencia un año más en la categoría de plata del fútbol español. Cualquier atisbo de esperanza por el playoff quedaba desbaratada tras el empate en Tenerife. La buena noticia es que la propiedad oscense ya puede comenzar a preparar la temporada 2022/23.

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