Goya como símbolo y patria en el exilio republicano: un novedoso libro se adentra en su figura

"Goya. Valor y símbolo del exilio republicano español", una obra de Inmaculada Real

El exilio se define como la pena que consiste en expulsar o hacer salir a una persona de un país o de un territorio. Esa obligación se convierte también en una pena, un sentimiento de desarraigo y olvido que viven todos aquellos que se ven forzados a abandonar aquel lugar que aman o que alguna vez han amado. Goya se marchó a Francia en 1824 para buscar esa libertad, esas alas que sentía rotas en España. Allí, alejado de su país natal, murió, como también lo hicieron algunos de los miles de republicanos que tras una cruenta Guerra Civil española tuvieron que dejarlo todo atrás. Y es que entre el exilio del de Fuendetodos y el exilio de 1939 hay un cruce de caminos que ahora se aborda en el libro «Goya. Valor y símbolo del exilio republicano español», una obra de Inmaculada Real que demuestra cómo el pintor se convirtió en un símbolo y representó la esencia nacional de la patria perdida.

En 1946 el dramaturgo José García Tella escribió una obra que tenía como protagonista a Goya. Y fue precisamente el hallazgo de este texto inédito el que llevó a Inmaculada Real a sumergirse en una investigación que todavía no se había hecho. Programas de radio de Guatemala en los que se hablaba de Goya, textos literarios, críticas de arte y, por supuesto, obras pictóricas sirvieron a la historiadora para darse cuenta de que había abierto una parte de Goya que no se había estudiado y que, por tanto, no se conocía.

«Se ha abordado la figura del pintor de muchísimas maneras pero hasta ahora no se conocía ese impacto que tuvo tras la Guerra Civil española. En ese exilio republicano se convirtió en un símbolo, en una forma de mirar hacía la patria, igual que se convirtió El Quijote de Cervantes. Podemos decir que Goya fue el reparador moral de ese momento, el espejo en que mirarse. Eso, por ejemplo, lo vemos en la influencia que tuvo él y otros grandes maestros de la historia de la pintura española como El Greco en las producciones artísticas de los exiliados», ha asegurado la autora del libro.

Y es que de la misma manera que el de Fuendetodos retrató el horror de la Guerra de la Independencia, los artistas exiliados plasmaron la de la Guerra Civil con una gran influencia de series como La tauromaquia o Los disparates, entre otras obras. «Hay muchos temas que se repiten en muchos artistas independientemente del lenguaje artístico que empleen como son los toros, los gitanos o los picadores con una clara influencia de estas series de Goya, por tanto son artistas que intentan luchar contra el desarraigo y buscan esa continuidad de los maestros del arte español», ha reconocido Inmaculada Real.

El arte de Goya fue una vía de escape para los exiliados republicanos y, de hecho, fueron ellos los encargados de evacuar el tesoro artístico español a Ginebra en 1939. En ese tesoro la obra pictórica del de Fuendetodos cobró un papel fundamental y es que era la producción española de mayor volumen que viajó hasta Suiza. Y esta es precisamente la primera parte del libro que está dividido en otras dos grandes partes: la configuración del artista como símbolo de identidad de la España expatriada y el análisis de la presencia de Goya en los escritos artísticos del exilio.

De esta manera, «Goya. Valor y símbolo del exilio republicano español» es una «novedad preciosa porque por primera vez se aborda la figura de Goya desde ese valor que tuvo para los exiliados en la Guerra Civil», ha confesado la directora general de Patrimonio del Gobierno de Aragón, Marisancho Menjón. De esta manera se quiere demostrar cómo el pintor se convirtió en un símbolo y en la patria en el destierro para evitar ese drama del desarraigo.

Print Friendly, PDF & Email