Aragón necesitaría «no menos de 500 millones» del Gobierno central para intentar paliar la crisis

Lambán ha pedido al Ejecutivo central que establezca algún tipo de fondo extraordinario

«En este momento la situación de la Hacienda autonómica de Aragón es más que preocupante». Así de claro se ha mostrado el presidente de la DGA, Javier Lambán, a colación de la crisis que está atravesando la Comunidad tras la pandemia y la guerra de Ucrania. En este sentido, ha reconocido que Aragón necesitaría «no menos de 500 millones de euros, siendo modesto» procedentes del Gobierno de España para intentar paliar esta delicada situación.

Así pues, consciente de que el conjunto de las autonomías se ha topado con el mismo problema al tratarse de un acontecimiento (el del conflicto Rusia-Ucrania) a escala global, ha pedido al Ejecutivo central que establezca algún tipo de fondo extraordinario. «Ahora mismo sería imprescindible», ha remarcado, al tiempo que se ha visto en la obligación de manifestar que «atravesamos por una situación financiera agónica». Especialmente preocupado se ha mostrado por el encarecimiento «brutal» de las obras públicas contratadas a raíz de la subida del precio de los materiales.

El máximo responsable del Gobierno aragonés, que ha sido el gran protagonista del Desayuno Informativo de Europa Press en Madrid este mismo martes, ha vuelto a incidir en el asunto de la financiación autonómica. Pese a que ha reconocido que «seguramente no es el momento adecuado al tratarse de un debate territorial», ha recordado los encuentros que ha ido manteniendo Aragón junto a otras siete comunidades para establecer una serie de criterios compartidos en torno a esta cuestión.

«Es evidente que la financiación autonómica está repartida injustamente», ha reiterado, antes de resaltar que se trata de una «deficiencia» que afecta a la educación, la sanidad y los servicios sociales, motivo por el que «una reforma es más que necesaria».

Configuración de un sistema de cocapitalidades 

Además, sabedor de que hay varios proyectos sobre la mesa en los que las diferentes regiones deben «emplearse a fondo», entre ellos se encuentra la conversión de España en un país «que deje atrás la concepción radial y se aboque hacia una estructura reticular». En este sentido, considera que debería trasladarse una especie de emergencia de cocapitalidades, es decir, que el poder del Estado de concentrase en varias ciudades, no solo en una como Madrid.

Y es aquí cuando ha hecho hincapié en la relevancia que tendría que adquirir Zaragoza. «La capital aragonesa está llamada a ser una ciudad importante del país y a formar parte de la configuración de un sistema de cocapitalidades en el que se reparta la carga fundamental del desarrollo político del país», ha recalcado. De esta manera, según ha explicado, el territorio sería capaz de producir más, generar más y desarrollar mejor su talento.

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