Huesca y Real Zaragoza sellan un empate que no contenta a nadie (1-1)

Empate justo vistos los méritos de ambas escuadras sobre el terreno de juego // Foto: S.D. Huesca

Sociedad Deportiva Huesca y Real Zaragoza firmaban tablas (1-1) en un resultado que de poco sirve a oscenses y zaragozanos para acercarse a la parte alta de la clasificación. Los locales se adelantaban por medio de Seoane y pronto empataría Iván Azón, que acabó lesionado al igual que Nano Mesa. El Alcoraz presentaba lleno para ver un partido que no dejó contento ni a unos ni a otros.

Sabin Merino era la única novedad, por el sancionado Borja Sáinz, en el once zaragocista. Por parte de la Sociedad Deportiva Huesca, Xisco Muñoz metía cemento en la medular con Timor y verticalidad con Joaquín. El Real Zaragoza salía con ganas de mandar en posesión y tranquilizar el ritmo, mientras que los locales adelantaban líneas de presión tratando de robar arriba. Eso obligaba a los de JIM, quizás, a abusar del balón en largo buscando la brega de Azón como principal recurso.

El primer conato lo protagonizaba Sabin Merino, tras un gran envío en largo de Jair, pero su zurdazo, muy mordido, lo atajaba sin problemas Andrés Fernández. Era el minuto 15. Uno después, en un balón puesto con música por Eugeni desde el córner, remataba Francés con franqueza pero demasiado centrado para sorprender al meta oscense. Quizás con el listón muy exigente, el colegiado amonestaba a Chavarría en una jugada sin mayores agravios y el zurdo se perderá la próxima jornada por acumulación.

Seguía siendo mejor el Real Zaragoza, sin generar grandes ocasiones, pero sí mejor plantado que el Huesca en El Alcoraz. Llegaba con solvencia por la banda de Gámez, aunque el lateral no tenía el día, de momento, en sus envíos al área. Y en la primera que llegaban los locales, gol. Tras una falta mal sacada por su parte, le quedaba un rechace muerto a Seoane, quien sí golpeaba con dureza para superar a Cristian en el 31 y hacer el 1-0. Su decimotercer tanto de la temporada.

La justicia, parcial porque los de JIM estaban siendo superiores, llegaría en el 37. Saque rápido, con inteligencia, de Eugeni para Gámez, quien esta vez sí encontraba un gran centro al corazón del área para que Azón pusiera las tablas en el marcador. Por cierto, ya máximo goleador en solitario blanquillo con seis dianas. Xisco y Calle no podían estar muy contentos con su entramado defensivo. Así concluía la primera mitad, con las espadas de ambos levantadas en alto. No sin antes, en la mejor del Huesca al margen del gol, tener Escriche una clara dentro del área, mandando su disparo rozando el poste izquierdo de Cristian.

Segunda parte

Lago Junior y Mikel Rico en detrimento de Marc Mateu y Timor, cambios locales; Francho por Vada y Giménez por Sabin, los visitantes. La sensación es que los locales eran esta vez los que saltaban mejor al césped. Primero con un disparo lejano de Escriche, sin problemas, y después tras otro que impactaba en Jair antes de perderse fuera por poco. La entrada de Lago Junior agitaba el ataque altoaragonés.

Cuando se estiraba el Real Zaragoza, percance importante. Azón notaba algo muscular y tenía que ser retirado del césped, entrando Nano Mesa en el 59. El Huesca también movía el avispero con Poveda y Valentín por Escriche y Joaquín. Y en un balón parado, la pelota pegaba a Giménez en su brazo izquierdo, el VAR lo revisaba y decidía que no era. Lo parecía. Un instante después, Bermejo ponía a prueba con una volea a Andrés, demasiado centrada de nuevo.

El choque entraba en los momentos de la verdad y, clasificatoriamente hablando, el empate no valía a ninguno de los dos. En lo territorial, dominaba el Huesca y el Real Zaragoza comenzaba a acularse demasiado en su campo. JIM introducía un nuevo cambio con la entrada de Puche por un exhausto Eugeni en el 74. Y, tan solo tres después, Insua propinaba un duro golpe a Nano Mesa, mandándolo directamente en camilla a los vestuarios. Entraría Nieto. Y en los locales, Ferreiro por Ratiu.

Entraba mejor a la recta final el Real Zaragoza, con Puche amenazando al espacio, aunque sin encontrar palos. Y el Huesca buscaba como loco el balón parado. Mosquera probaría a Cristian, sin problemas, rozando ya el 90. Y el colegiado daba ocho de descuento. El Huesca tendría la más clara con un remate de Ignasi Miquel al larguero, en una empanada defensiva zaragocista idéntica a la que había tenido el Huesca en el gol visitante.

Nada sucedería ya en El Alcoraz y los dos equipos aragoneses sellarían un empate que no ayuda ni a Huesca ni a Real Zaragoza a acercarse a la zona de playoff, a ocho y nueve puntos respectivamente tras el triunfo del Oviedo en Gijón. Empate justo vistos los méritos de ambas escuadras sobre el terreno de juego, sellado con los tantos en la primera parte de Seoane y Azón.

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