La empresa zaragozana que triunfa en Netflix con sus efectos especiales

La andadura de esta empresa comenzó en 1998

Aunque el movimiento de las olas es placentero e invita a dar un relajante baño, el mar por el que navega el buque Bárbara de Braganza en la serie «Alta mar» es, tristemente, falso. Lo mismo ocurre, al menos en parte, con las majestuosas y emblemáticas Galerías Velvet a las que las damas más refinadas acudían a comprar la alta costura más lujosa en la España de 1958. Dicen que el cine tiene magia y parte de ella es gracias a esos efectos especiales que crean paisajes donde no los hay, saltan por los aires un edificio sin que ni siquiera se haya prendido una pequeña cerilla o hacen que Gotham se vea como una ciudad tan real como Zaragoza. Y precisamente, en Zaragoza, nació Entropy Studio, la empresa que triunfa en el mundillo de los VFX y que es la responsable de ese mar falso, de las Galerías Velvet o de efectos visuales en otras producciones como Las chicas del cable, Jaguar, Fariña, El Barco o la emblemática Cuéntame.

Su andadura comenzó en ese lejano 1998 cuando los efectos especiales eran cosa de ciencia ficción y no había programas ni escuelas donde formarse. Bueno, por no haber no había casi ni Internet. Entre publicidad y pequeños trabajos para prensa y televisión fueron abriendo un camino en Zaragoza que por aquel entonces estaba cerrado y que ahora, aunque atrae, sigue siendo algo desconocido.

«El mundo de los VFX y de los efectos visuales tiene un 0% de paro y se está pidiendo masivamente profesionales. Hace cinco años salió un estudio que decía que no había gente suficiente en el planeta para hacer la cantidad de trabajo que se estaba pidiendo de operadores, de composición o de 3D, entonces nosotros intentamos echar un capote con esto, nos traemos mucha gente de prácticas para enseñarles, estamos a punto de montar una escuela para enseñar en estos ámbitos. Sí que es verdad que ahora hay escuelas, pero es difícil saber enfocarse bien. Los chavales saben que es algo que les gusta, pero no saben cómo hacerlo porque para especializarte en el camino que quieres es complicado», ha comentado el manager y fundador de Entropy Studio, Jaime Cebrián.

Bellas artes, matemáticas, ingeniería de minas…La realidad es que al mundo de los efectos especiales se puede acceder desde cualquier estudio, pues solo hay que ser «curioso» porque la mayoría de los profesionales que se dedican a ello son autodidactas. «Sí que es cierto que hay que tener unas bases y saber algo de programación, tener cierto buen gusto, pues es un oficio que une la parte más artística con la parte más técnica», ha reconocido Cebrián.

Ahora, con más herramientas y una tecnología que no para de avanzar, las empresas españolas de VFX cada vez se van pareciendo más a las americanas. Esto es, con más especialización en los diferentes departamentos. Pero, ¿cuáles son los profesionales que se pueden encontrar en una de ellas? Producers, coordinadores, operadores de Niuk, es decir, compositores digitales o especialistas de 3D, divididos en modelaje, iluminación, trackers…

El pabellón de la expo de Dubai, un estadio lleno de gente para la serie «Lakers» de HBO o los efectos de Jaguar y Feria. Esos son algunos de los últimos trabajos de Entropy Studio desde donde aseguran que en una serie española estándar pueden estar trabajando alrededor de un año. Ahora están sumidos en muchos proyectos, entre ellos «Nacho, una industria XXX-L», la serie de Nacho Vidal para Starz. Y aunque desde la empresa han tenido que diseñar desde edificios hasta charcos de sangre o explosiones, el proceso de trabajo es bastante similar en los diferentes proyectos.

«Los encargos te pueden venir por dos sitios, aunque lo más común es que sea la misma productora la que recurra a ti. A partir de ahí les haces una estimación de precio, ellos te hacen una estimación por guion de lo que creen que van a necesitar porque muchas veces no son cosas muy obvias, sino que quizás es alguna localización que no encuentran y necesitan recrear o cosas así… Entonces desglosas un poco lo que hay que hacer, diseñas artísticamente los conceptos y les dices cómo tienes que rodar las escenas para que los efectos luego queden bien. Una vez que tienes todo el material contigo ya solo queda tratarlo, meterlo en 3D si es necesario y empezar a trabajar», ha asegurado Cebrián.

Con algún que otro premio Goya por los efectos especiales de Tadeo Jones y Eva, esta empresa zaragozana también trabajó dando vida a los fusilamientos del 3 de mayo en el cortometraje de Carlos Saura, «Goya: 3 de mayo». Un proyecto «muy chulo», pero también «muy diferente» a sus anteriores trabajos. Entre esos proyectos que dejan huella, Cebrián recuerda «Zero» de Ridley Scott porque todos aquellos que empiezan en efectos especiales son «muy fans» del director de Blade Runner o Alien.

Así, los efectos especiales demuestran cómo el cine puede tener todavía más magia.

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