El silencio se apodera del centro de Zaragoza con el paso de la Congregación de las Esclavas

Estas “esclavas” simbolizan el dolor de la soledad de la Virgen después de la muerte de su hijo Jesús

Tan solo el tintineo de varias campanas de mano ha roto el silencio tradicional de este Sábado Santo. La luz del sol, que ha iluminado Zaragoza al completo durante la jornada matinal, ha contrastado en gran medida con los velos y prendas negras de las integrantes de la Congregación de las Esclavas. La Iglesia de San Pablo ha sido el punto de partida de una de las procesiones “más particulares” de la Semana Santa aragonesa, un paso que choca con el habitual sonido de bombos, tambores, cornetas, matracas y carracas tan presente a lo largo del Santo Entierro celebrado ayer.

Estas “esclavas” simbolizan el dolor de la soledad de la Virgen después de la muerte de su hijo Jesús. Acompañadas por representantes de otras cofradías, así como de cientos de personas que se han querido acercar a contemplar este característico silencio, muchas de estas mujeres forman parte de una tradición que atraviesa varias generaciones. Algunas deciden unirse a dicha congregación en honor a sus madres y abuelas, que tiempo atrás tomaron también la decisión de acompañar a la Virgen en sus momentos más delicados.

Con la imagen de una Dolorosa en duelo que, sobre su peana, se erige envuelta en un manto negro, la procesión de la Soledad (así es el nombre que recibe) ha recorrido algunas de las vías más representativas del centro de la capital aragonesa, tales como Manifestación, Alfonso I o Don Jaime, pasando por la plaza del Pilar y La Seo, hasta recogerse de nuevo en el templo de San Pablo.

Este paso procesional, que cuenta ya con más de 200 años de historia, ha contado con un acto litúrgico de la Soledad de la Santísima Virgen de los Dolores en la plaza San Nicolás. Se trata del precedente de la Virgilia de Pascual, que partirá desde la iglesia de Santa Isabel a las 21.15 horas de este mismo sábado.

Además, constituye una de las últimas procesiones antes del Domingo de Resurrección, que pondrá el broche final a la Semana Santa ocupando toda la mañana de este 17 de abril.

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