Endesa pide que la intervención del precio del gas sea “extraordinaria, temporal y muy corta”

Reynés (Naturgy) considera que Argelia no aceptará una bajada de precios

El consejero delegado de Endesa, José Bogas, ha admitido este lunes que la iniciativa de España y Portugal del limitar el precio del gas para producir electricidad es “una solución ingeniosa que nos va a mitigar el impacto a corto plazo” del alto coste del gas, pero ha pedido que se trate de “una actuación extraordinaria, temporal y muy corta”.

“Hemos decidido salirnos del euro y volver a la peseta y puede estar bien, pero en el futuro viviremos mejor en el euro”, ha afirmado Bogas en su intervención en la jornada ‘Wake up Spain’, organizada por ‘El Español’.

“Se trata de un momento excepcional que requiere soluciones excepcionales y siempre es fácil criticarlas”, ha añadido el máximo ejecutivo de Endesa, quien ha advertido de que “se genera riesgo regulatorio”.

Por ello, ha señalado que “lo importante es tomar decisiones y monitorizarlas para que se puedan ir ajustando al objetivo que persiguen, con el mínimo contagio y riesgo desregulatorio con el que pueda hacerse”.

“¿Si esto es tan bueno por qué no lo han hecho otros países europeos?”, se ha preguntado Bogas, quien considera que se provocarán efectos secundarios no deseables. “No podemos pensar que el resto de Europa va contra los ciudadanos”, ha concluido.

Por su parte, el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, se ha referido a la negociación con Argelia de los futuros contratos de gas y ha advertido de que “pensar que en este contexto aceptará una bajada de precios es estar fuera del mundo”.

También ha explicado que el hecho de que se esté negociando ahora el precio responde a una revisión ordinaria no vinculada con el acuerdo de España con Marruecos, y que se refiere al periodo de 2022 a 2024. Así, al tratarse de una negociación a largo plazo, se obtendrá un precio más bajo que el actual.

Además, ha destacado que los contratos están fijados para que se aproveche la máxima capacidad del gasoducto que llega por Almería, y ha descartado que la empresa pública argelina Sonatrach, accionista minoritaria de Naturgy, pueda aceptar que se reactive el gasoducto de Marruecos, cuya concesión venció en octubre de 2021.

En todo caso, se ha mostrado convencido de que Argelia va a cumplir sus contratos “como ha hecho desde que firmó el primero”, y ha añadido que “en eso reside la garantía de suministro para el mercado español”.

«País regulatoriamente confiable»

A continuación, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha incidido en la importancia de tratar de garantizar el suministro de materias primas en Europa y ha pedido “no demonizar” ninguna energía.

En cuanto a la transición energética, ha defendido “ser ambiciosos”, pero atendiendo a todo tipo de energía y a los intereses y sectores estratégicos del país, como el del automóvil, para evitar que en el futuro ocurra algo similar a lo de ahora con el gas con “la dependencia de tierras raras o metales de China”.

Preguntado por la intervención del precio del gas, ha coincidido con Bogas al pedir que se trate de una “medida temporal”, aunque ha admitido que “es tiempo de llevar adelante medidas de esta naturaleza”. “Hay que hacerlo muy bien y con mucho cuidado para evitar perjudicar a algunas empresas”, ha concluido Imaz, antes de sentenciar que España es “un país regulatoriamente confiable y en el que merece la pena invertir”.

Por último, el consejero delegado de Cepsa, Maarten Wetselaar, ha presentado las líneas maestras del nuevo plan estratégico de la compañía para convertirse en un actor de la transición ecológica, a través de una inversión de 8.000 millones de euros a lo largo de esta década.

En relación con España, ha destacado que “estar muy cerca del norte de África es una gran ventaja competitiva”, y ha apuntado que su ubicación es también buena para fabricar hidrógeno verde y transportarlo al resto de Europa.

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