Armando Mateos: «Antes del verano pagábamos 50.000 euros mensuales de energía y ahora 200.000»

Armando Mateos es el director general de Itesal

El disparado incremento de los precios está afectando a prácticamente todos los sectores económicos y ámbitos sociales. Itesal, empresa zaragozana referente en el diseño, fabricación y distribución de sistemas y soluciones de aluminio para arquitectura e industria, no ha sido ajena a esta situación global, viendo multiplicadas sus facturas de energía y gas, e incluso viéndose obligada a parar progresivamente algún turno de trabajo por la huelga del transporte.

No obstante, pese a toda la incertidumbre a nivel mundial, el director general de Itesal, Armando Mateos, no esconde que, si se solucionan los conflictos a corto plazo, las previsiones son “optimistas”, enmarcados en la celebración de su 30º aniversario y siendo pioneros en la implantación de un Plan de Igualdad en la compañía. Asimismo, ya han lanzado la tercera edición del Premio Nacional de Arquitectura, que reconoce a jóvenes estudiantes que realicen con talento su proyecto de fin de carrera.

Pregunta.- ¿Cómo ha sido el inicio de año en Itesal?
Respuesta.- Bastante ajetreado. Cuando pensábamos que se relajaba la pandemia, han llegado otros muchos avatares como la crisis de materias primas, la energía, gas y electricidad, la huelga de transporte, la invasión de Ucrania… Si todo se va resolviendo, el inicio de año comercialmente ha sido bueno y esperamos seguir cumpliendo las previsiones que teníamos marcadas, que son buenas.

P.- Ya están implantando su Plan de Igualdad. ¿Cuáles son sus pilares?
R.– Por un lado, es obligatorio para empresas de más de 50 trabajadores, pero, más que por norma, hace mucho tiempo que estamos convencidos de que debemos trabajar por la igualdad de oportunidades laborales y de promoción en cualquier puesto de trabajo. Así lo hemos estado haciendo desde nuestro principio de vida. Por otro lado, debemos trabajar en esa responsabilidad social, incorporar a la mujer al mercado de trabajo. No es tanto porque la ley nos obligue a cumplir algo, porque llevamos trabajando desde hace un año, sino por el convencimiento que tenemos en la igualdad de oportunidades y en la incorporación de la mujer al mercado de trabajo.

Desde Itesal ya están enmarcados en la celebración de su 30º aniversario y siendo pioneros en la implantación de un Plan de Igualdad en la compañía

P.– ¿Qué importancia va a tener para el futuro de la empresa?
R.– Es evidente que una empresa que quiere ser infinita, sostenible en el tiempo y atemporal debe tener muchos factores de Responsabilidad Social Corporativa. La empresa que quiera ser referente va a tener que ser modelo en materia de igualdad, sostenibilidad, medio ambiente o circularidad.

P.– También han abierto el plazo para el Premio Arquitectura, en el que será ya su tercera edición. ¿Cuál es el objetivo?
R.– Es un premio bianual. Cuando acaba una edición, abrimos la siguiente. Coincide que celebramos el 30º aniversario de la empresa y vamos a unir ambos eventos. Queremos, sobre todo, trabajar para ayudar a los jóvenes arquitectos a salir adelante desde el primer momento. Está orientado a los arquitectos en último año de carrera e intentamos tratar temas como la circularidad, medio ambiente, eficiencia energética o el aluminio para ganar un premio dotado económicamente.

P.– En las dos ediciones anteriores, ¿qué se han encontrado entre las propuestas?
R.– Cuando se empezó teníamos la duda de la posible participación, pero hemos trabajado mucho con las 36 escuelas universitarias de España y ha tenido una muy buena acogida. Nos hemos encontrado una gran participación, con más de 80 proyectos presentados cumpliendo todos los requisitos. Ya tenemos doce candidaturas al premio, teniendo en cuenta que la entrega será en octubre o noviembre. También hemos visto una gran iniciativa y trabajo de estos jóvenes arquitectos, que tienen muy claros los temas de rehabilitación, eficiencia, sostenibilidad y circularidad económica. Lo necesita la economía mundial y el planeta y están plenamente concienciados en trabajar en esto.

La compañía prevé invertir en placas fotovoltaicas para tener autoconsumo y depender menos de la energía externa

P.– Este año van a cumplir su 30º aniversario, tres décadas de vida. ¿Qué esperan para este año?
R.– Itesal nació hace 30 años y hemos tenido siempre un criterio de crecer poco a poco, desarrollando a nuestro personal y ayudando a los clientes. No nos hemos marcado nunca objetivos extraordinarios ni drásticos. Esperamos que, si las cosas se van resolviendo, sea un buen año comercial, mantener nuestra plantilla, seguir en la línea de inversiones y poner los cimientos para cumplir otros diez, otros diez y otros diez.

P.– ¿Qué inversiones tienen previsto realizar en este año?
R.– Están planteadas inversiones, fundamentalmente, destinadas a ser más eficientes y competitivos. Tenemos previsto en agosto renovar una serie de máquinas que vienen del 92, cuando nacimos, y cambios de hornos para lograr más ahorro en electricidad y gas. Hay otra gran inversión planteada para mitigar los aumentos de la energía eléctrica y vamos a montar placas fotovoltaicas para tener autoconsumo y depender menos de la energía externa. También tenemos planteadas dos nuevas naves que nos ayudarán a crecer nuestro modelo de negocio.

P.– Todo esto sin perder de vista la actualidad, ¿cómo están viviendo el alza de los precios de la energía?
R.– Cuando la energía, el petróleo, la electricidad o el gas suben, todos los productos y alimentos suben. Nosotros lo hemos vivido con preocupación. El mercado ha reaccionado muy bien después de estar confinados, ha habido una gran demanda, y nos hacía pensar que el desarrollo económico iba a ser bueno, pero nos ha venido el aumento de materias primas, que influye mucho en los costes. Todo ha subido demasiado y puede darse el caso de que el consumidor no pueda adquirir ciertos bienes, lo que haría caer la demanda. Vamos a ver si somos capaces de resolverlo para que no caiga. Una inflación alta con una demanda baja es uno de los mayores cánceres de la economía. Debemos evitarlo a toda costa.

Itesal es una empresa zaragozana referente en el diseño, fabricación y distribución de sistemas y soluciones de aluminio para arquitectura e industria

P.– ¿A cuánto asciende la subida de los costes de energía en Itesal?
R.– Cada empresa es distinta y le afectan los incrementos de materias primeras y energía de manera distinta. Antes del verano pagábamos facturas de energía de 50.000 euros mensuales y ahora pagamos 200.000. O pagábamos 30.000 de gas y en estos momentos casi 100.000. Esto supone prácticamente 20 céntimos de incremento por kilo que fabricamos. O somos capaces de trasladarlo al cliente, o va a cargo de márgenes que no se tienen. Quienes deben decidir sobre estas cosas, tienen que tomar buenas medidas para que la industria siga fuerte, dando trabajo, y que los consumidores podamos comprar y llegar holgados a fin de mes.

P.– ¿El precio del aluminio como materia prima también se ha disparado?
R.– Cuando se salió de la pandemia, la demanda creció enormemente, mientras que la oferta y la producción de materia prima se quedó atrás. Esto provocó que el aluminio subiese de precio. Lo hicieron el resto de las materias primas por la misma causa, un desequilibrio grande entre oferta y demanda. Lo hizo la madera, el plástico, el acero o el hierro. Es verdad que la invasión de Ucrania ha agravado eso porque son grandes productores, entre otros, de aluminio. Para que se normalice la situación debe acabar la invasión y tomar medidas para que las materias primas vuelvan a su estado normal.

P.– ¿Se han planteado, como otras empresas, parar la actividad durante algunos días?
R.– Lo hemos tenido que hacer. Con la huelga de transporte, que es otro mal que ha venido encima, había dos opciones: trabajar a tope hasta que el aluminio se acabase, o estirar el aluminio que teníamos en previsión de que la huelga acabase lo antes posible. Decidimos estirar el stock de aluminio, ir parando progresivamente algún turno, con el objetivo fundamental, y así lo hemos trasladado a los trabajadores, de que nadie saliera de la empresa por esta causa. Han dejado de llegar camiones de aluminio. Hemos trabajado mucho para estirar los stocks y mantener el empleo. Lo hemos logrado.

Itesal ya ha abierto el plazo para la tercera edición del Premio Nacional de Arquitectura

P.– Como presidente de la Asociación Española del Aluminio, ¿con qué ánimo está el sector?
R.– Ha estado con un ánimo de preocupación. La prioridad número 1 es finalizar esta huelga. Hemos tenido reuniones con la ministra de Economía o el director general de Industria para que entiendan que hay que relajar los incrementos de materias primas, electricidad y gas. Hemos expuesto la problemática, la afección a miles de trabajadores y todos los clientes nacionales e internacionales. España es el tercer productor de perfil de aluminio extruido y exportamos el 50% de lo que fabricamos. La afección llegará también al mercado internacional, sobre todo a Francia, Inglaterra y Alemania. Hemos ido a pedir que se entendiese y reconociese la problemática para buscar soluciones.

P.– Desde su punto de vista, ¿qué medidas se podrían tomar a nivel estatal o autonómico?
R.- Nosotros somos productores de aluminio. Eso compete a los políticos, pero las decisiones deben ir encaminadas a contener los precios y racionalizarlos, que tengan un coste razonable, y lograr estabilizar la situación. Hemos tenido una volatilidad enorme de los precios de cualquier materia prima y esto nos impedía mirar hacia delante y afrontar contratos a largo plazo. Pedimos contención, racionalización y estabilización de precios.

P.– Pese a todo, ¿es optimista con el futuro si se solucionan los conflictos internacionales?
R.– Somos muy optimistas. Estas medidas de estirar nuestra materia prima para mantener el empleo, que es vital, está basada en que tenemos buenas previsiones de trabajo. Creemos que la demanda nacional e internacional es potente. El aluminio tiene una gran ventaja, es reciclable infinitamente y se enmarca como máximo exponente de la economía circular. Cada vez tiene más usos y somos plenamente optimistas de que no solo tiene presente, sino mucho futuro.

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