El bello primer mural de Goya revive en la iglesia de Fuendetodos 85 años después de destruirse

Las primeras pinturas perdidas de Goya han regresado a Fuendetodos. Foto: Laura Trives

Ya han pasado 85 años desde que el horror de una Guerra Civil se llevase consigo también el arte de un joven Francisco de Goya que pintó un bello e impresionante mural en el altar de las reliquias de la iglesia de aquel lugar que le vio nacer: Fuendetodos. Por aquel entonces, y aunque ya se dejaba ver un talento incipiente, nadie sabía que ese joven se convertiría en uno de los más geniales pintores aragoneses y que su arte y legado pasarían a la historia universal de la pintura. Por aquel entonces, nadie imaginaba tampoco que 85 años después, ese impresionante mural volvería a Fuendetodos en forma de una réplica fidedigna elaborada a través de una reintegración de color realizada mediante un programa informático. El 31 de marzo de 1746, Goya recibía el bautismo en una pila que fue lo único que no destruyó la Guerra Civil en la iglesia Fuendetodos y 276 años más tarde ese mismo lugar ha acogido el regreso de sus pinturas perdidas.

El arte es arte cuando conmociona y vecinos y autoridades han llenado una iglesia de Fuendetodos que brillaba más que nunca con ese regreso tan esperado. El altar de las reliquias, cerrado, mostraba la escena de la «Venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza y su aparición al apóstol Santiago y los convertidos» en óleo sobre tabla. Y cuando el armario se ha abierto, los allí presentes han podido disfrutar de una serie de relicarios, bustos e imágenes en los que los vecinos han podido reconocer a su patrón, San Bartolomé. Además, en el reverso de las puertas ese joven Goya pintó a la «Virgen del Carmen con el Niño» en la parte izquierda y a «San Francisco de Paula» en el lado derecho.

Y, simulando un cortinaje azul, el color de la Virgen María, Goya pintó un trampantojo al temple en el que dos ángeles mostraban el milagro de la venida, un recurso artístico que pusieron en valor los pintores italianos. Hoy, esta fidedigna réplica conseguía emocionar a los asistentes siguiendo, quizás, con la intención que Goya tuvo en el momento de crearla. Esta recreación, impulsada por la DPZ, supone un «hito metodológico y científico», tal como lo ha asegurado el gerente del Consorcio Cultural Goya Fuendetodos, Ricardo Centellas.

«Darle de nuevo vida a un conjunto pictórico destruido mediante los únicos restos que tenemos de ese altar de las reliquias que son un puñado de fotografías en blanco y negro y una serie de documentación escrita, como relaciones pastorales, etc, supone un hito para mí. A partir de tan magras informaciones hemos realizado una reintegración digital en color. Este hecho de volver a la vida y en color las pinturas perdidas de Goya va a tener no solo una repercusión histórica o científica para los especialistas y estudiosos de la historia del arte y de la figura del pintor sino también para los numerosos visitantes que, esperamos, acudan hasta aquí para admirarla», ha reconocido Centellas.

El gran mural de 24 metros cuadrados y de 5,25 metros de altura fue pintado por Goya siguiendo las enseñanzas de su maestro, José Luzán, y ahora los vecinos lo podrán admirar de manera permanente. Eso sí, tendrán que esperar a fechas litúrgicamente señaladas para ver el relicario abierto. «Ojalá el mural no se hubiese destruido nunca porque la guerra saca lo peor de los seres humanos, pero gracias a esta reconstrucción los vecinos de Fuendetodos podrán admirarlo. No es lo mismo que una pintura original y nunca lo será, pero estoy segura que para los fuendetodinos tiene un valor sentimental y emocional único», ha comentado en la presentación la diputada delegada de Cultura de la DPZ, Ros Cihuelo.

Con esta presentación la DPZ pone fin a los actos conmemorativos del 275 aniversario del nacimiento del genial pintor aragonés. Unos actos que no deben caer en el olvido y es que «siempre debería ser el 275 aniversario para poner el valor la figura y el arte de Goya», como ha comentado el alcalde de Fuendetodos, Enrique Salueña, quien ha mostrado su entusiasmo y deseo de que esta recuperación pictórica suponga un atractivo para el municipio y atraiga mucho turismo.

En el Palacio de Sástago los curiosos ya pudieron disfrutar de este relicario, eso sí, en una imagen proyectada en una pared blanca. Allí, a través de un documental se pudo conocer cómo fue el exhaustivo y «casi de CSI», como ha dicho Centellas, de reintegración de un pieza artística absolutamente bella y majestuosa. Ahora, en madera impresa y situado en el crucero de la iglesia parroquial, las pinturas perdidas de Goya reviven y embellecen, aún más, la iglesia de un Fuendetodos que fue cuna del pintor aragonés más genial.

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