Incertidumbre entre los trabajadores de Candanchú por el cierre anticipado y la falta de proyecto a largo plazo

Ibernieve, compañía formada por las familias aragonesas Yarza, Alierta, Forcén y Soláns, anunciaba de forma sorpresiva su decisión de dar por finalizada la campaña este domingo 3 de abril, sin esperar a la Semana Santa

Los trabajadores de la estación de Candanchú no se explican el “insólito” cierre anticipado de la estación de Candanchú, que ha dejado “fríos” tanto a la plantilla como a todo el valle. Desde el Comité de Empresa afirman que ha sido “totalmente inesperado” que, “habiendo nieve”, no se alargue la campaña hasta Semana Santa, como es habitual, enterándose de la decisión incluso el pasado viernes sobre las 17.00 horas, solo unos días antes de su confirmación en un comunicado oficial.

Ibernieve, compañía formada por las familias aragonesas Yarza, Alierta, Forcén y Soláns y propietaria de la estación de Candanchú, anunciaba de forma sorpresiva su decisión de dar por finalizada la campaña este domingo 3 de abril, sin esperar a la Semana Santa, alegando el “claro empeoramiento de la calidad de la nieve”, la “considerable disminución de la afluencia de esquiadores” desde mitad de marzo y las “las bajas perspectivas de afluencia de cara al mes de abril”, además del incremento producido en los costes del suministro eléctrico y de carburantes.

Ante esta situación, el delegado de CCOO en el Comité de Empresa, Juan Antonio Rodríguez, en funciones hasta las elecciones del próximo lunes, no comparte los motivos esgrimidos por la Dirección, asegurando que hay nieve suficiente como para abrir las pistas. “La calidad de la nieve no es la misma en enero que en abril, pero eso ningún año”, ha recordado, destacando que entre la plantilla, formada por 30 trabajadores fijos y un pico de 150 eventuales en invierno, sin contar todos los puestos indirectos en el valle, se generó un gran “sorpresa” por el “golpe” que supuso el anuncio.

Pero la incertidumbre no se detiene con el anuncio del cierre. Al bloqueo en las negociaciones por el convenio colectivo, lo que provoca un “aumento de la precariedad” de los trabajadores, se le suma la falta de estabilidad tras el concurso de acreedores de 2012, con hasta siete directores en estos diez años. “No ha habido una estabilidad necesaria y suficiente para que esto pueda avanzar. Ha habido muchos cambios. Las empresas de alrededor han progresado y nos hemos quedado estancados. Hemos pasado de ser referentes en España a ser una cosa que ha quedado desfasada”, ha expuesto Rodríguez.

Un cierre anticipado que, además, llega apenas meses después de recibir una importante inyección de ayudas públicas, con un préstamo especial de hasta dos millones de euros por parte del Ejecutivo autonómico, lo que se tradujo en un profundo malestar en el seno del cuatripartito. “En Aragón hay dos estaciones privadas, una a la que el Gobierno de Aragón ha ayudado mucho y otra que desde el punto de vista empresarial es ejemplar”, afirmaba este martes el presidente Javier Lambán, en referencia a las pistas de Candanchú y Astún, las dos estaciones de la Comunidad que no pertenecen al grupo Aramón, participado a partes iguales por la DGA e Ibercaja.

Tras aquellas amenazas, la temporada en Candanchú ha transcurrido “con relativa normalidad”, ha descrito el delegado de CCOO en el Comité de Empresa, aunque tiene claro que el problema no ha finalizado. “No es esta temporada, sino que llegará octubre y noviembre y estaremos en la misma situación, con dudas sobre la viabilidad. Mientras no haya un proyecto a medio plazo serán insuficientes estos pequeños empujones que se están dando”, ha aseverado.

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