Cuando el arte se vuelve más bello por el lugar que lo acoge: la música sacra revive en Zaragoza

El Real Seminario de San Carlos es una de las iglesias que acoge el ciclo

Las siete cantatas del «Membra Jesu Nostri» de Buxtehude embellecerán, todavía más, la iglesia del Hospital Provincial con melodías que son sinónimo de pasión. El Stabat Mater de Boccherini hará lo propio con la iglesia de San Felipe, mientras que en San Gil, Haydn hará enmudecer al público con sus notas delicadas y pasionales. Y Vivaldi culminará en el Real Seminario de San Carlos el Ciclo de Música Sacra que arranca el 27 de marzo y que se sucederá el 7,8 y 9 de abril. Un ciclo que no se celebra desde el año 2013 y que sirve como preludio a una Semana Santa zaragozana que ya empieza a sentirse y a vibrar en los corazones.

La música cristiana del siglo XVII delicada y extraordinariamente interpretada por el grupo vocal Chiavette será el primer concierto que abrirá el ciclo de música sacra este domingo a las 19.00 horas. Chiavette demostrará con maestría ese repertorio del Siglo de Oro y del barroco español con siete cantatas que merece la pena escuchar y sentir. Aunque reconocido en el mundo por sus composiciones, Stabat Mater es una de las pocas obras vocales escritas por Boccherini. Un reto ambicioso y profundamente bello al que se enfrenta el grupo especializado en música sacra Ars Musicae Sacrae que, con dos sopranos, un tenor y un quinteto de cuerda, hará del arte más bello y puro magia en la Iglesia de San Felipe.

«Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz» de Haydn es una de las obras maestras del siglo XVIII y una de las más fascinantes y bellas del compositor austriaco. Y a un lugar también fascinante y bello, a la Iglesia de San Gil, llegará el 8 de abril de la mano de El Trovar, un grupo que apoya sus melodías e interpretaciones en una exhaustiva tarea de documentación y en el uso de instrumentos de época.

Vivaldi es uno de los compositores más épicos y reconocidos en la historia de la música, pero lo que no muchos saben es que firmaba sus obras con el nombre Aldivia, Vivaldi al revés. Y precisamente Aldivia es el nombre del concierto que llegará de la mano de la soprano Conchi Díaz, de la mezzo Mariana Isaza y de los coros Sant Angelo y Sicut Cervus al Real Monasterio de San Carlos el 9 de abril. Concierto que culminará un ciclo de Música Sacra que, promete, ser tan exitoso y cautivador como los anteriores.

«En las ediciones que se llevaron a cabo en los años del 2006 a 2013 me consta que todas las iglesias estaban absolutamente llenas y que la respuesta del público fue magnífica, maravillosa y que agradeció el esfuerzo del Ayuntamiento de Zaragoza por hacer estos actos culturales sobre todo en aquellos lugares que se suman, donde hay una serie de sinergias culturales, se mezcla la música con la arquitectura, con la escultura, en estas iglesias del centro histórico de la ciudad», ha reconocido este martes el secretario de la Asociación Aragonesa de Intérpretes de Música, Ricardo Soláns.

Y es que en un año en el que la Semana Santa volverá a dejarse sentir por las calles de Zaragoza, este ciclo no hace más que constatar esa programación cultural que se desarrolla en esta festividad que ya es patrimonio e historia de la ciudad. «La Semana Santa zaragozana está declarada Bien de Interés Turístico Internacional y, por tanto, hemos multiplicado exponencialmente el apoyo económico y también hay un apoyo a todas las actividades culturales y artísticas a nuestro patrimonio que, al fin y al cabo, es uno de los eventos más importantes de la ciudad», ha reconocido la vicealcaldesa y consejera de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, Sara Fernández.

Cuatro conciertos en cuatro lugares imponentes y emblemáticos lo llenarán todo de sentimiento y pasión y demostrarán que las sinergias en el arte crean un arte todavía más bello.

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