Los establecimientos del Tubo de Zaragoza ya cuentan con 50 medidores de calidad del aire

Los hosteleros consideran esta una medida adecuada que les permite seguir desarrollando su actividad diaria

El Ayuntamiento de Zaragoza en colaboración con la empresa Libelium y la Asociación de El Tubo han acordado la implantación de 50 medidores de la calidad del aire en diferentes puntos de los establecimientos que conforman el Tubo de Zaragoza. Con ellos se da comienzo a una fase de mediciones y posterior análisis de datos que permitirán a los comerciantes saber qué medidas tomar en caso de que sus negocios superen el máximo de contaminación del aire permitido.

Lo habitual es que estos medidores se sitúen en niveles entre los 400 y los 800 PPM de CO2. Por encima de estos niveles, explica el director de marketing de Libelium, Jesús Estrada, habría que tomar medidas sencillas para los dueños de estos locales como la ventilación. «Por encima de los 1.000 PPM, este tipo de sensores empieza a mandar una alerta acústica bastante desagradable de pitidos constantes hasta que con la ventilación se vuelva los niveles adecuados», ha añadido Estrada.

Los hosteleros consideran esta una medida adecuada para evitar otro tipo de regulaciones como el control de aforos. Además, la posibilidad de poder consultar estos datos a través de la página web del Tubo también podría generar más seguridad para los clientes. «Todavía no hemos podido recuperar datos de 2019, la gente sigue teniendo miedo. Es duro decirlo así y poco a poco todo va funcionando mejor, pero el miedo existe y hay clientes que vienen y llevábamos dos años sin verlos. Toda la lucha que tengamos contra el virus y lo más segura que esté la gente nos va a beneficiar», ha explicado el vicepresidente de la Asociación El Tubo, Augusto Forniés.

Por su parte, la concejal de Economía, Innovación y Empleo, Carmen Herrarte, ya ha anunciado que volverá a pedir al Gobierno de Aragón que regule la calidad del aire y evite tomar otro tipo de medidas que perjudiquen «en exceso» al sector. «Con una buena calidad del aire se controla la transmisión de la pandemia. Por eso desde el Ayuntamiento de Zaragoza volvemos a pedir que se regule la calidad del aire porque si los establecimientos tienen formas para poder hacerlo y demuestran que el aire está igual de limpio dentro que fuera, no hay ninguna razón para restringir su actividad económica ni para cerrarles», ha insistido.

Por ahora, la empresa Libelium tomará muestras y analizará datos a través de tres dispositivos monitorizados que recojan la información de los 50 medidores distribuidos en El Tubo. En definitiva, el objetivo es que esta medida pueda ayudar a generar más seguridad en los bares de una de las zonas más transitadas de la ciudad, así como a devolver a esos clientes más fieles que nunca volvieron tras la llegada de la Covid-19.

Print Friendly, PDF & Email