El nuevo paseo de Sagasta: un bulevar de postal más colorido y con más árboles y flores

El número de arbustos se multiplicará por cuatro con el nuevo proyecto

El paseo de Sagasta se transformará a lo largo de este año en un bulevar de postal, mucho más colorido y con más árboles, sombra y flores. Ese es el objetivo del Ayuntamiento de Zaragoza, que ha presentado un proyecto que multiplicará por cuatro el número de arbustos para que la absorción de gases contaminantes crezca más de un 200%.

La idea es renovar los viejos parterres por una nueva vegetación que mejore el paisaje y aumente el uso social del paseo y el disfrute de sus edificios modernistas. Se plantarán, entre otras especies, madroños, salvias y cercis, conocido como el árbol de amor.

La jefa de la unidad de Parques y Jardines, Montse Hernández, ha asegurado que uno de los objetivos es atenuar la temperatura de la isla de calor que se produce en el centro de la ciudad.

La responsable de Servicios Públicos, Natalia Chueca, ha explicado que se trata de la plasmación de esa nueva filosofía que su Gobierno quiere implantar en Zaragoza, en la que los parques, las plazas ajardinadas o los parterres “no sean objeto de una jardinería meramente estética, sino que se profundice en objetivos como mejorar la salud de la ciudadanía, los beneficios para el propio ecosistema, una mejora importante en el diseño paisajista y, también, permitir un mantenimiento más sostenible”.

El diseño de este espacio ha sido realizado tras la elaboración de un exhaustivo diagnóstico ambiental del entorno. En colaboración con el Departamento de Biología Vegetal y Ecología de la Universidad de Sevilla, se ha elaborado un estudio climático para determinar la resiliencia de las especies vegetales y se han realizado mediciones a pie de calle de diferentes parámetros (gases contaminantes, partículas, confort térmico, radiaciones térmicas, radiaciones electromagnéticas y ruido) que han permitido una toma de decisión racional a la hora de seleccionar las especies vegetales a plantar.

Además, se ha utilizado la novedosa herramienta experimental de valoración de los beneficios ecosistémicos “Matriz de Metabolismo Verde”, desarrollada por la empresa consultora del proyecto (Cesyt S.L.) en el marco de un proyecto CDTI avalado por la Unión Europea.

Con ella, se ha valorado la capacidad de cada uno de los ejemplares vegetales presentes en el paseo para absorber gases contaminantes, captar material particulado, generar confort térmico, generar recurso de refugio y alimentación para la fauna y generar sensación de biofilia (nuestro sentido de conexión con la naturaleza).

Con este completo diagnóstico se ha afrontado la remodelación paisajista de los 9.700 metros cuadrados del bulevar de Sagasta con el objetivo de maximizar los beneficios que, para la salud de los ciudadanos, puedan conseguirse.

Además, Chueca ha anunciado que preparan un proyecto similar para reformar la vegetación de la Gran Vía el año que viene.

El proyecto de Sagasta cuesta 300.000 euros y se acometerá en cuatro fases. La primera de ellas empezará en breve por la zona próxima al parque Pignatelli.

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