Víctor Páez: el pelear por un sueño o cómo estrenar una obra en la Gran Vía con solo 24 años

Víctor Páez es dramaturgo y director de Opción Teatral Producciones

En el instituto Pedro de Luna, Víctor Páez (Zaragoza, 1992) ya apuntaba maneras. Apuntaba tanto que su profesora de Filosofía siempre le decía que tendría que dedicarse al teatro. Y así lo hizo. Se suele decir que cuanto más alto apuntas, más lejos llegas, por eso de la ambición y de pelear duro por un sueño. Y él llegó alto, muy alto, casi hasta el cielo o, lo que es lo mismo, ese lugar en el que el teatro brilla y se convierte en protagonista en coliseos emblemáticos: la Gran Vía de Madrid. Allí estrenó con tan solo 24 años «Una corbata para Monroe», una obra única en España sobre la vida de la actriz con tintes musicales.

Una producción especial e innovadora que le hizo convertirse en el director más joven en llegar a un teatro madrileño. Ahora, con 30 años, su nombre brilla en el cartel de hasta seis producciones teatrales y llena las salas incluso los domingos por la noche que, ya se sabe, es un horario un tanto complicado. Páez piensa que no hay nada más fuerte que la propia fuerza de voluntad y gracias a ella siente que ha encontrado su hueco en el mundo del teatro.

Pregunta.- Con solo 24 años estrena “Una corbata para Monroe” y se convierte en el director más joven en llegar a la Gran Vía de Madrid ¿Cómo fue llegar hasta allí?
Respuesta.- La verdad es que fue bastante más fácil de lo que podía haber llegado a ser. Lo primero fue ver “Una corbata para Monroe” que era una obra amateur, verla, gustarme y decidir llevarla a lo profesional, crear un castin, hacer todo el proceso de ensayos, gracias al Ayuntamiento de Madrid tener las salas de ensayos, actuar para la Comunidad de Madrid a cambio de la cesión del espacio de ensayo… Y luego es verdad que me reuní con una productora y esta confió en el proyecto, cogimos el Teatro Arlequín en la Gran Vía y… ya está. Es verdad que fue mucho trabajo, fue mucho esfuerzo, pero podría haber sido mucho más complicado, ahora que tengo mucha más experiencia a veces te encuentras con barreras mucho más grandes. Era un musical que no se había hecho nunca antes en España, que llamaba mucho la atención y que, igual que recuerdo el proceso profesional como muy complicado, yo era muy joven era mucho cansancio, mucho trabajo, llegar hasta allí no lo fue tanto.

El zaragozano Víctor Páez debutó en la Gran Vía con tan solo 24 años

P.- Ahora mismo tiene en cartel «La Noche del Año», «Conectados», «No Morderás», «Qué Infierno de Cabaret», «Bella y Bestia soy» y un festival de microteatro y monologuistas, ¿Cómo es llenar los teatros madrileños cada día durante meses?
R.- Es increíble. Estoy contentísimo y me siento muy orgulloso de que la labor de toda la compañía y la productora esté dando su fruto. Ver, yo qué sé, que un domingo a las 22.00 tienes casi cien personas en el teatro, que es muy mala hora para llenar un teatro o que el festival de microteatro cada día agote entradas, que los espectáculos funcionan muy bien y que los medios de comunicación acuden a todos. La verdad es que es un orgullo y una gran alegría haber encontrado mi lugar en el mundo del teatro.

P.-¿Les gusta a los jóvenes el teatro? ¿Cómo llegar a ellos?
R.- Los jóvenes no acuden al teatro y nosotros utilizamos, por ejemplo, a influencers como actores para atraerlos y engancharlos y que vean y se nutran de ese gusto que da ir al teatro. Muchas veces en las diferentes etapas educativas no nos llevan a ver teatro comercial, sino que siempre vamos a lo clásico y no hay esa constancia de que el teatro comercial puede aportar muchos valores y mensajes también a los alumnos. Por eso, utilizar influencers, caras conocidas que ellos quieren ver sobre el escenario, es la manera de hacer que vengan al teatro porque cuando vienen una vez luego la siguiente será mucho más fácil de conseguir y así.

P.- Una de sus obras, “Desátame”, habla de la noche de pasión de una pareja en una habitación con todo tipo de elementos de sadomasoquismo. ¿Cómo hablar de esos temas de los que nadie habla?
R.- De manera muy natural, intento naturalizarlo todo y normalizar todas esas cuestiones de orientación sexual. Todo es normalizarlo y dárselo al espectador tampoco con ninguna explicación ni ninguna metáfora simplemente decirle ahí lo tienes y tienes que tragártelo durante 90 minutos. Y funciona. Porque al final lo haces de manera natural, normalizada y la gente sale diciendo ostras, qué buena la comedia, qué importante el mensaje y al final a lo que menos importancia le dan es a que en el escenario hay veinte penes detrás.

A este dramaturgo y director le encantaría estrenar en Aragón y llevar las obras a Zaragoza. Foto: @LaloDeho

P.- ¿Cómo definiría el tipo de teatro que haces?
R.- Yo siempre digo que hacemos un teatro comercial con un fin social. Intento siempre que con nuestro teatro comercial la gente salga siempre con algo aprendido, alguna cuestión que le haga reflexionar, pero siempre desde ese lado comercial, haciendo comedia, haciendo diversión, con caras mediáticas y digamos que es un teatro que la gente no se da cuenta de que tiene un fin y un mensaje social. Luego ya analizan la obra y dicen ostras, es verdad, es que tienen un mensaje social. Hay críticos de filosofía que han estado escribiendo sobre mis obras, eso es algo que en la vida hubiese imaginado por qué.

P.- En estos tiempos de trabajos precarios y dificultades en el sector cultural, ¿lo puede toda la vocación?
R.- Considero que el mundo artístico es vocacional cien por cien y que en realidad en la vida todo debería ser vocacional y que todos deberíamos dedicarnos a algo que lo fuera, ya sea vocación por trabajar en una tienda que por ser policía. Al fin y al cabo, vida solo hay una y no tiene sentido si haces las cosas obligado, o sea a todo tienes que buscarle una motivación, hacerlo vocacional y luchar por tus sueños y por tus ideales. Es verdad que te dejarás las uñas, que te cansarás, que cuesta caerse y levantarse, por supuesto. Para llegar a donde estoy he tenido que luchar mucho y por supuesto que me he tropezado muchísimas veces, pero hay que ser persistente, pesado para llegar a alcanzar lo que quieres. Y te aseguro que el sueño si tú luchas, te esfuerzas y peleas por ello con fuerza, en el 90% de los casos se cumple porque no hay nada más fuerte que la propia fuerza de voluntad. Pero también hay un porcentaje de suerte en el camino.

P.- ¿El talento es innato o se forja con el tiempo?
R.- Artista se nace, pero también se hace. Hay muchas reflexiones al respecto y mucha gente que dice que el artista no se puede hacer, por supuesto que se puede hacer. Hay una técnica, un aprendizaje y hay que esforzarse por ello. Sí que desde pequeño se puede llegar a ver quien va a ser artista, pero también hay que dejar claro que, si trabajas y luchas por ello puedes conseguirlo, claro que sí.

P.- En sus obras aparecen influencers. Son un reclamo para el público más joven, pero, ¿se puede triunfar sin contar con personas famosas sobre el escenario? ¿Cómo elige a sus actores?
R.- Por supuesto que se puede triunfar sin tener personas mediáticas en el cartel. Mira por ejemplo La fura dels baus o Yllana son productoras muy grandes que al final el tiempo les ha hecho estar liderando el servicio cultural de España, pero se necesita eso, muchos años, mucho tiempo, posicionamiento y también experiencia. A lo mejor Opción Teatral Producciones ahora sí que necesita esas caras mediáticas para darse a conocer, pero quien te dice a ti que en unos años ya no sean necesarias porque somos reconocibles. A la hora de hacer el castin hacemos uno presencial más o menos una vez al año para nutrirnos de nuevos actores que vengan, ver nuevas caras y luego tirando de contactos solemos hacer la selección.

P.- ¿Algún sueño por cumplir?
R.- Me gustaría mucho dirigir un musical a gran escala. Con su elenco, su gran presupuesto, no los presupuestos low cost con los que trabajo ahora, sino un gran musical. Me gustaría probarme en este sentido.

P.- ¿Le gustaría estrenar en Aragón?
R.- Por supuesto que me encantaría estrenar en Aragón y llevar las obras a Zaragoza y donde sea. Pero por supuesto. No puede ser que tenga dos obras en la Gran Vía de Madrid y que tenga cinco en cartel en la ciudad y que me cueste tanto llegar a Aragón. No sé por qué, pero yo estoy muy abierto a mostrar mi producto en Aragón y culturalmente me está costando muchísimo llegar hasta allí. La industria cultural sí que es cierto que es muy separatista y las ayudas van por comunidades autónomas.

P.- ¿Qué promete Víctor Páez a todos aquellos que vayan a ver sus obras?
R.- Puedo prometer, depende de la obra, entre 70 y 120 minutos de diversión, de puras risas, de unos artistas sobre el escenario muy profesionales y muy entregados. Puedo prometer también que el público se va a olvidar por unos momentos de su vida diaria. Además, todos mis espectáculos tienen una atmósfera diferente, es como si vas de vacaciones pero yendo al teatro con un ambiente diferente en cada obra. Quiero que la gente la viva, que sea algo más que un entretenimiento porque creo que si la gente quiere entretenerse puede ponerse la televisión, pero puede llegar al teatro para vivir una experiencia sensorial y de diversión. Además, rompo la cuarta pared porque creo que el público es importantísimo, creo que está para algo. Que no se asuste nadie que nadie va a tener que subir al escenario apenas pero sí que es verdad que esa conexión entre el actor y el público siempre intento que esté.

P.- ¿Podría recomendar un libro, una canción y una obra de teatro?
R.- Como libro recomendaría “La esencia de tu amor”, la canción sería “Jesus of Suburbia” de Green Day y la obra de teatro Wah Show.

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