«Ellas estaban allí» echa la vista atrás juntando las obras de mujeres artistas de los años 50 y 60

La exposición se abrirá al público el 8 de marzo y se podrá ver en la Casa de la Mujer hasta el 6 de mayo

Multitud de mujeres artistas de la década de los cincuenta y sesenta desarrollaron su vocación artística en silencio, sin llegar a recibir sus obras la visibilidad que merecían pese a sus méritos profesionales. Sus pinturas y esculturas forman parte de la historia reciente del arte en Zaragoza, y con motivo del Día Internacional de la Mujer, la sala Juana Francés de la Casa de la Mujer acogerá desde el próximo 8 de marzo hasta el 6 de mayo “Ellas estaban allí”, una muestra que echa la vista atrás juntando 19 obras de las artistas de esa época.

Este viernes se ha inaugurado la exposición con la presencia de la concejal de Mujer, Igualdad y Juventud, María Antoñanzas y la comisaria de la exposición, Desirée Orús. También han asistido algunas de las autoras de las obras: Julia Dorado, Pilar Moré, Maite Ubide, Cristina Remacha y Carmen Salarrullana.

La concejal ha remarcado que se trata de una exposición “muy necesaria”, que entra dentro del proyecto “Museos y Mujeres” que se presentó este jueves. “El arte es algo que debe valorarse y disfrutarse por todos. Al final forma parte de nuestra condición humana, de esa expresión artística que todos necesitamos”, ha expresado.

Aunque en su mayoría son pinturas, la exposición también cuenta con alguna escultura, forja o grabado, que plasman la vida que rodeaba a las artistas mediante retratos, paisajes o figuras sin olvidar su incursión en la abstracción.

María Antoñanzas ha querido poner en valor y agradecer el trabajo de todas ellas. “Estamos dando voz a aquellas mujeres que en los años cincuenta y sesenta llenaron de arte también nuestra ciudad, pero que no se las conoce. Hay que poner nombre y apellidos y sobre todo hay que reconocer lo que nos dieron y nos trajeron”, ha señalado.

En este sentido la comisionaría de la exposición ha destacado que “esta generación de artistas no empezó a formarse por una mera afición, sino que desde el principio estaban convencidas de querer formar parte del mundo del arte, había ya un instinto de profesionalidad, el oficio de pintar”.

“La exposición es tremendamente moderna, sobre todo si la miramos con los ojos de hoy. Una modernidad que se plasma a través del planteamiento formal de esas mujeres, de ese discurso mucho más innovador de lo que podía ser en ese momento histórico. Un vitalismo total a la hora de afrontar lo que es el manejo del color y también sobre unas premisas que en ese momento se manejaban sobre todo hacia lo que es una pintura expresionista y la fuerza del color”, ha detallado Desirée Orús.

La muestra esta rescatada del fondo patrimonial del Ayuntamiento de Zaragoza. En ese momento histórico, fue fundamental su política de promoción de las artes con la convocatoria anual del Salón de Artistas Aragoneses, los concursos de pintura para las Fiestas del Pilar y Navidad o el apoyo a jóvenes promesas mediante becas y bolsas de viajes para la ampliación de los estudios artísticos. En los años sesenta tuvo lugar la I Bienal de Pintura y Escultura del Ayuntamiento, un concurso nacional al que se presentaron 247 artistas en el que Pilar Moré fue reconocida por su obra «Paisaje Aragonés». Sin embargo, el jurado, compuesto en su mayoría por hombres, se decantaba casi siempre por premiar las obras masculinas antes que los trabajos de ellas. Pero como queda reflejado en los documentos y en las fotografías de la época, ellas estaban allí. “Ellas estaban dentro de un mundo mayoritariamente masculino. Los pintores en su gran mayoría eran hombres, pero también lo eran quienes estaban en las instituciones culturales y los miembros de los jurados a los que ellas se presentaban. Valoraban su trabajo pero todavía era un poquito pronto para dar un primer premio”, ha manifestado.

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