El Real Zaragoza tumba al Almería en una noche ideal para dormir a cuatro del playoff (2-0)

Los maños vencieron al Almería para seguir escalando posiciones. Foto: Real Zaragoza

La afición del Real Zaragoza volvió a enorgullecerse de su equipo en una noche ideal. Dos tantos de los chavales de la casa, Francho Serrano e Iván Azón, tumbaron al conjunto más poderoso de la categoría y segundo clasificado, el Almería, por 2-0. Se va a dormir el conjunto zaragocista a cuatro puntos del playoff y en mitad de tabla, deleitando a una hinchada que llevó en volandas a los suyos.

Saltaba el cuadro blanquillo con un once previsible. Cristian en portería y la pareja de centrales que componían Lluís López y Francés. Completaban la línea de cuatro Fran Gámez y Chavarria. Más adelantados se encontraban Francho, Jaume Grau y Eugeni. Arriba, Sabin Merino quedaba secundado en bandas por Narváez y Bermejo. Por su parte, el Almería sacaba artillería pesada, como Pozo, Eguaras o la estrella Sadiq.

Comenzaban los problemas para el conjunto maño. Minuto 6 de juego y Sadiq caía en el área arrollado por Cristian. Pitaba el colegiado fuera de juego, pero el VAR corregía y la pena máxima era para el Almería. Pero Cristian era mucho Cristian, y el arquero, tras dos paradones dignos de una superestrella, evitaba que Sousa lograse el 0-1. Sin embargo, cuando se celebraba como el mejor golazo maño, Narváez regalaba un cuero para que Sadiq rematase en un barullo y, esta vez sí, llegase el 0-1.

Pero todo el zaragocismo sabía que un partido del Real Zaragoza en La Romareda iba a poner los corazones al máximo. Lo que el VAR dio, el VAR lo quitó, y el gol de Sadiq quedaba anulado por las instancias del videoarbitraje. Y quien pensase que se quedaría ahí la locura, bien equivocado estaba, y Francho se lo haría ver. El canterano se llevaba el cuero por banda derecha en el minuto 13, y en un centro chut, Fernando fallaba gravemente y la balanza caía a favor de los blanquillos. 1-0 en mitad de un partido absolutamente loco.

Habría que esperar hasta el 25 para ver la siguiente jugada de peligro, otra vez con Sousa como protagonista. El delantero se plantaba solo ante Cristian, pero ahora el larguero impedía el empate. Narváez la tuvo para hacer el 2-0 en una carrera tras un pase medido de Bermejo. El colombiano lograba ganarle la carrera a Akieme, se plantaba ante Fernando y, cuando se cantaba el segundo, el cuero se marchaba a la izquierda de la portería.

Portillo hacía temblar de nuevo a La Romareda con un disparo dentro del área que golpeaba en el palo. Después, Pozo disparaba desde el lado opuesto rozando la esquina de la portería en una nueva amenaza de empate. Por parte de los maños, Merino se plantaba en el área y el balón se iba a córner tras despeje visitante. El primer capítulo llegaba a su fin en 45 minutos de locura.

Segunda mitad de eficacia y resistencia

Comenzaba el segundo asalto con fuerzas igualadas y una idea similar de juego. El Real Zaragoza jugaba a la contra, y en un lance con Narváez, Martos se lesionaba y se ve retiraba con serios gestos de dolor. Esa era la tónica cuando se entraba en el minuto 70, y apenas se contaban un par de sustos de Umar Sadiq. Los maños también tenían un par poco antes del 73 por medio del recién ingresado Iván Azón y Bermejo. La del canterano, además, llevaba polémica, porque era el último hombre y pudo haber falta en el remate del delantero maño.

Volvía a la carga Azón en el 76, y se plantaba delante de Fernando tras un gran pase de Puche. Sin embargo, el arquero lograba rechazar. No será así dos más tarde. Centro de Bermejo en el saque de esquina, se la quedaba Francés, que metía el balón en el área pequeña para que, en el barullo, llegase Iván Azón a marcar el 2-0. La alegría estallaba en una Romareda que veía más de cerca la victoria.

No lograba el Almería perforar la meta de un Real Zaragoza -aunque anularon un tanto a Sadiq- que había realizado un partido redondo. El cuadro de JIM tumbaba al equipo más poderoso de la categoría en casa, ante un Municipal que llevó en volandas a su equipo cuando más lo necesitó. Dos tantos de la casa, de Francho e Iván Azón, daban la victoria a un cuadro maño que duerme a cuatro puntos del playoff.

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