El Hospital Royo Villanova estrena su Área de Ictus con cuatro camas y una mejora de la asistencia

Gracias a la ampliación llevada a cabo, el centro cuenta con un área concreta con capacidad para cuatro camas. Foto: Gobierno de Aragón

El Hospital Royo Villanova ha estrenado esta semana su nueva Área de Ictus, que incluye dos camas asistenciales más e impulsa un control más exhaustivo de los pacientes. La consejera de Sanidad, Sira Repollés, ha visitado este viernes la nueva sala que “supone una mejora sustancial en la atención a estos pacientes, facilitando el manejo de estas patologías, la vigilancia de las complicaciones y la recuperación funcional a corto plazo”.

Hasta ahora, en este hospital había una habitación doble con monitorización desde el control de Enfermería. Gracias a la ampliación llevada a cabo, el centro cuenta con un área concreta con capacidad para cuatro camas en una misma sala con un control de Enfermería independiente las 24 horas y telemetría incorporada. La nueva unidad se ubica en la cuarta planta del hospital y está dotada con una central de monitorización con cuatro monitores, uno por paciente, y dos puestos de trabajo para consulta del historial clínico electrónico y redacción de informes por parte del personal.

Además, todas las instalaciones de la unidad se han adaptado para el nuevo uso de la misma, redistribuyendo la iluminación y manteniendo un sistema de llamada paciente enfermera para el contacto directo del control de la unidad con el control general de la planta. El importe total de la actuación, incluyendo el aparataje, ha ascendido a casi 27.000 euros. “El objetivo es que este sector tenga este recurso para dar calidad de vida puesto que una atención precoz y eficaz disminuye las complicaciones y en definitiva lo que hace es disminuir las secuelas y mejorar la calidad de vida de estos pacientes. Pacientes que, por otro lado, van a tener, en un porcentaje significativo, o pueden tener, discapacidad. Y el objetivo es precisamente ese, disminuir esa discapacidad”, ha explicado el doctor José María Pérez Trullén.

Anualmente, en este hospital se atienden en torno a 490 pacientes que sufren un ictus, si bien no todos requieren ingreso ni todos los que ingresan necesitan hacerlo en esta unidad: aquí son atendidos aquellos que han sufrido un ictus grave y necesitan un control más exhaustivo, evitando en la mayoría de los casos el ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos al tratarse de una unidad intermedia de semicríticos, en la que los pacientes pasan las primeras 24-48 horas tras haber sufrido el ictus.

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