Caen dos miembros de una banda itinerante que roba utilizando el método de la «siembra»

A los detenidos se les imputan varios delitos de robo con fuerza, hurto y pertenencia a grupo criminal

Agentes de la Jefatura Superior de Policía de Aragón detuvieron el pasado viernes 25 de febrero a dos personas, un hombre de 52 años y una mujer de 23, como presuntos autores de varios delitos de hurto, robo con fuerza y estafa. Se trata de dos de los integrantes de una banda criminal itinerante que operaba en la ciudad de Zaragoza desde principios del mes de diciembre del pasado año.

Desde que se conocieran las primeras denuncias, el Grupo de Hurtos de la Comisaría Provincial de Zaragoza inició una ardua investigación en aras de localizar y detener a los integrantes de esta banda, a quienes lograron identificar el pasado viernes 25 de febrero en una céntrica calle de Zaragoza.

A los detenidos se les imputan varios delitos de robo con fuerza, hurto y pertenencia a grupo criminal ya que aunque el grupo al que pertenecían estaba especializado en el método de la «siembra», no dudaban en fracturar el cristal de los vehículos si en el interior divisaban pertenencias valiosas.

Tras uno de los hechos, los autores utilizaron una de las tarjetas de crédito sustraídas del interior de un vehículo, motivo por el cual deberán responder como presuntos autores de un delito leve de estafa. Ambos cuentan con numerosos antecedentes en diferentes plantillas del territorio nacional, lo que evidencia, aún más, que se trata de un grupo itinerante.

Pese a que el Grupo de Hurtos ha podido localizar y detener a dos de los integrantes de la banda itinerante, la investigación continúa abierta para su total esclarecimiento y la puesta a disposición judicial del resto de los miembros.

El método de la «siembra»

Este tipo de hurto se caracteriza por la «actuación» de la totalidad del grupo en cada delito. Para ello se encuentran perfectamente organizados y cada uno desempeña un rol diferente. Ponen en escena un modus operandi similar en cada uno de sus hurtos: primero, uno de los integrantes elige a su víctima, en la mayoría de las ocasiones operan en aparcamientos de grandes superficies, tales como hoteles, centros comerciales o estaciones de tren, y se cercioran de que su víctima sea potencialmente vulnerable, es decir, que vaya sola en un vehículo y que a priori porte en el interior objetos de valor.

En ese momento aparece el segundo de los delincuentes, quien se dirige a la víctima y con cualquier excusa, le hace apearse del vehículo para comprobar si unos objetos del suelo son de su propiedad o no. Así mientras la víctima baja del coche y comprueba que no son de su propiedad, otro de los actuantes se hace con los enseres del interior del coche.

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