El nuevo Plan de Emergencias de Zaragoza permitirá responder a los riesgos con mucha mayor exactitud

Este nuevo plan ha sido presentado ya a los grupos municipales y sustituye al anterior, que databa en 2007. Foto: Ayuntamiento de Zaragoza (Daniel Marcos)

El Ayuntamiento de Zaragoza ya cuenta con un nuevo Plan Municipal de Emergencias que contempla un mapa interactivo para actualizar la información en tiempo real y una clasificación de las amenazas con los riesgos que entrañan cada una para la seguridad de la ciudad. Así, el documento guiará la actuación de los servicios municipales ante una emergencia y tuvo su prueba de fuego en la última crecida extraordinaria del pasado mes de diciembre, o incluso un año antes en la gestión de la borrasca Filomena.

Este nuevo plan, que es obligatorio para las grandes ciudades y será aprobado en pleno, ha sido presentado ya a los grupos municipales, y sustituye al anterior, que databa en 2007, pero tendrá que ser homologado por el Ejecutivo autonómico para su validación y puesta en funcionamiento. El concejal delegado de Bomberos, Alfonso Mendoza, ha destacado el “excepcional trabajo” realizado para modernizar el plan de emergencias, que esta vez se ha trabajado con los técnicos del Gobierno de Aragón desde el primer momento para adecuar el nuevo plan a la norma autonómica y garantizar su aprobación.

“Se externalizaba hasta ahora la redacción del plan, pero esta vez se ha hecho desde el propio servicio de Bomberos. Muchas horas de trabajo hasta poder llegar a esta presentación. Es importante saber qué se ha hecho desde dentro”, ha avalado Mendoza, quien ha asegurado que se ha realizado “un gran trabajo previo con la revisión de todos los incidentes que ha habido en la ciudad”. Entre ellos, se ha tomado como ejemplo ciertas actuaciones efectuadas en la ciudad como el atentado a la Casa Cuartel, el accidente en Pirotecnia Zaragozana, el incendio en el Hospital Miguel Servet en 2007 o el de Caravanas Moncayo en 2003.

Mendoza ha resaltado la “necesidad” que había de actualizar el plan, ya que los riesgos y su impacto en la capital aragonesa van cambiando, cobrando especial importancia las riadas en los últimos años. Precisamente una de las novedades del nuevo plan es que clasifica las amenazas para la ciudad, y lo más importante, el nivel de riesgo que tiene cada una de ellas para la seguridad de los vecinos, así como la respuesta de los servicios de emergencia ante cada uno de los escenarios. Para ello, y en función del histórico de la ciudad, se ha tenido en cuenta la probabilidad de que ocurra el desastre como las consecuencias del mismo.

Los riesgos más habituales

De esta forma, las avenidas extraordinarias del río son consideradas como principal riesgo, teniendo en cuenta la frecuencia de estos episodios y sus efectos, y por tanto se sitúan en el nivel rojo del semáforo del plan. En esta clasificación, aparecen otros riesgos naturales, como las lluvias intensas, las olas de fríos, nevadas o las rachas de viento fuerte que, aunque se registran con mucha frecuencia en la capital aragonesa no provocan afecciones importantes, por lo que el riesgo de alerta es medio. En el mismo nivel, se encuentran las borrascas de nieve, no tanto por su periodicidad, que es baja en la capital aragonesa, sino por las grandes afecciones que provocan para la seguridad de los vecinos.

Por ejemplo, a partir de 1.857 metros cúbicos por segundo de caudal del río se considera que puede empezar a haber importantes daños en la ciudad, que hay zonas que desalojar o motas que hay que arreglar, y “esos datos no estaban previstos en el plan anterior”, han reconocido los Bomberos. Respecto a los vientos, la Aemet avisa de cuando hay rachas de vientos superiores a los 70 kilómetros por hora para activar el Plan de Emergencias, o lo mismo con las olas de calor.

Además de los riesgos naturales, el plan contempla también las amenazas de otra naturaleza como las tecnológicas, como puede ser un accidente de un transporte de mercancías peligrosas, y otros de origen antrópico como puede ser el derrumbamiento de un edificio, incendios urbanos o actos terroristas.

Por otro lado, el nuevo plan se ha adaptado también a las nuevas tecnologías e incorpora un mapa interactivo donde actualizar la información a tiempo real para conocer el estado de la emergencia. Ya se estrenó con éxito en la borrasca de Filomena hace un año y recientemente en la avenida extraordinaria del Ebro del pasado mes de diciembre, lo que permitió trabajar con mucha más antelación y minimizar los daños.

Mendoza también ha avanzado que la nueva sala de crisis del Cecopaz, ubicada en el Parque de Bomberos nº1, estará listas en unas semanas.

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