UGT y CCOO advierten en Zaragoza de las consecuencias económicas de una guerra Rusia-Ucrania

Los líderes nacionales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, han mantenido una asamblea con delegados sindicales de toda la Comunidad

Los líderes nacionales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, han advertido este jueves en Zaragoza de las “indeseables” consecuencias económicas que tendría una guerra entre Rusia y Ucrania, como el encarecimiento de los precios y principales materias primas sobre una ya elevada inflación. No en vano, admiten que un conflicto bélico tendría una “magnitud mundial” y que, además, arrojaría una mayor “incertidumbre” sobre las economías en un escenario de recuperación tras la pandemia.

Así lo han destacado ambos secretarios generales en una visita a Zaragoza, donde han mantenido una asamblea con delegados sindicales de toda la Comunidad. Ahí han lamentado que sea un día de “tristeza y desolación” por la crisis en el este de Europa, exigiendo a las autoridades el “cese” de las hostilidades para abrir la vía de la “negociación, diálogo y acuerdo” como “base para solucionar cualquier conflicto”, ha resaltado Álvarez.

En la misma línea, Sordo ha reclamado a la Unión Europea que juegue un papel “más relevante” para reconducir el conflicto “a la vía de la diplomacia y el derecho internacional”. “Hacemos un llamamiento a que no continúe la escalada bélica y a que la UE juegue un papel protagonista en la intención de reconducir este conflicto a la vía del dialogo político”, ha defendido el líder de CCOO.

Reforma laboral

Álvarez y Sordo han acudido a Zaragoza para exponer a los representantes sindicales los avances alcanzados en el marco del diálogo social, principalmente con la aprobación de la reforma laboral en el Congreso. En concreto, Sordo ha demandado que esta ley debe pasar “del BOE a los centros de trabajo”. “El paquete de reformas que ha visto la luz es el intento más importante de mejorar las condiciones del trabajo en muchísimos años”, ha afirmado.

Uno de los primeros efectos se está viendo en el aumento que la contratación indefinida está teniendo sobre el total de firmas, con el objetivo de que pueda llegar a “triplicarse”, es decir, pasaría de rozar el 10% hasta llegar al 30%, en caso de cumplirse las previsiones. En enero, primer mes con datos ya confirmados, llegó al 15%. “En la medida en que se vaya aplicando las normas y convenios colectivos, también disminuirán las brechas salariales entre mujeres y hombres”, ha expuesto.

A la hora de aplicarla, desde CCOO reconocen que las principales dificultades estarían en “romper una vieja inercia” de “contratar temporal y precario y despedir cuando hay problemas económicos o cambios en las formas de trabajar”, sustituyéndolo por “una estabilidad en la contratación y la adaptación temporal de jornada”. “Si rompiéramos esa inercia, daríamos un paso fundamental en cómo estabilizar los empleos y huir del trabajo precario para pasar a que sea de más valor en las empresas”, ha remarcado Unai Sordo.

En este sentido, Álvarez cree que sería necesario establecer más medidas de control, como aumentar el número de inspectores, ya que, en caso contrario, “será más difícil hacerlo donde no hay representación sindical”. En cualquier caso, “el proceso se hará”, ha asegurado, porque “no hay ninguna duda de que es el camino para afrontar el cambio de modelo productivo que tenemos en marcha”.

No obstante, el líder de UGT mantiene que todavía faltan por hablar algunos temas, como el despido, que no pudo entrar en las negociaciones por la necesidad de cerrarla antes del 31 de diciembre. “Tenemos que hablar de causas de despido, de los despidos colectivos y su autorización administrativa previa, de la cuantía… No tenemos un calendario, pero lo vamos a plantear”, ha añadido, lamentando el voto negativo de parte de la izquierda política en el Congreso.

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