Hasta 306 teléfonos móviles son incautados en la cárcel de Zuera en los últimos cinco años

En muchos casos, estos teléfonos son utilizados para continuar con la actividad delictiva

En el periodo 2017/2021 se han incautado un total de 306 teléfonos móviles en la prisión de Zuera (siendo el año 2019 el de mayor número de aprehensiones con 95). Los móviles son elementos muy cotizados entre los reclusos, generando un mercado negro con los problemas regimentales que esto genera.

Los teléfonos móviles son un objeto prohibido dentro de las prisiones para evitar la continuación del delito, entre otros, de bandas organizadas o de violencia de género. Acaip_UGT insiste en la necesidad de ocupar todas las vacantes -las nuevas promociones apenas cubren las bajas vegetativas- y en la importancia de adaptar el organigrama de los centros penitenciarios para frenar las nuevas formas de delincuencia así como redimensionar la relación de puestos de trabajo para ajustarlas a las nuevas funciones. Reclama también retomar la negociación de la Ley de Función Pública penitenciaria para afrontar los nuevos retos a los que se enfrenta la institución.

Acaip_UGT destaca el trabajo que realizan los empleados públicos penitenciarios para evitar el comercio ilícito de estos elementos prohibidos en las prisiones. En muchos casos, estos teléfonos son utilizados para continuar con la actividad delictiva y sustraerse al control de las comunicaciones. Son objetos muy cotizados por aquellos internos que tienen restringidas las comunicaciones como en los delitos por violencia de género, terrorismo o pertenecientes a bandas organizadas y las relacionadas con el narcotráfico.

El uso de estos teléfonos puede generar deudas entre los internos e incidentes por el control de los mismos, la mayoría de los cuales se camuflan fácilmente por su reducido tamaño y escapan a los detectores de metales al ser sus componentes de plástico. De hecho, se pueden encontrar en los lugares como suelas de zapatos, botes de refresco o en productos higiénicos, por lo que es preciso una requisa exhaustiva de los módulos, lo que requiere del personal necesario y de una formación especializada.

Para cumplir con el mandamiento constitucional de reinserción y reeducación es imprescindible una convivencia ordenada dentro de los centros penitenciarios. La introducción de objetos prohibidos perjudica gravemente a su funcionamiento, por lo que son precisos medios materiales y humanos suficientes para evitar su entrada y realizar el control en el interior. Pero a su vez, requiere un correcto funcionamiento de los inhibidores de las prisiones y que se adapten a las nuevas tecnologías.

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