El forense dice que el delirio «no alteró completamente» al guardia civil que acuchilló a su vecino en Huesca

La madre del acusado ha pedido esta mañana que internen a su hijo en un centro psiquiátrico

Los médicos que realizaron el informe psiquiátrico a José Luis E.E. tras acuchillar a su vecino y compañero de profesión en Huesca en 2020 han defendido que sufría un trastorno delirante de tipo persecutivo pero sus capacidades no estaban «anuladas completamente». Estos especialistas han explicado que su delirio “afectaba a su vida social y laboral” pero continuaba siendo una persona autónoma.

José Luis E.E. asestó 14 navajazos a su vecino por, como declaró este lunes, “echarle radiaciones y ácido sulfúrico por las cañerías”. Todo ello en un complot policial que tenía como objetivo “volverle loco”. El vecino, que también era guardia civil, sobrevivió a los navajazos, pero como llegó a declarar ayer, su vida se ha visto totalmente condicionada por este ataque gratuito. La hija de la víctima, que acompañaba en un paseo al padre, intentó interponerse entre ellos recibiendo por parte del acusado cuatro navajazos.

Los médicos han explicado que José Luis E.E. sufre un trastorno delirante de tipo persecutorio pero que un problema psíquico así “no tiene que provocar violencia, no es una conclusión necesaria”. Defienden que “se siente esclavo” de su delirio pero que “no anuló sus facultades completamente” el día de la agresión. Su informe recoge que, aunque posee una vida autónoma, sí que condiciona sus actos a su delirio.

“Era capaz de realizar actividades cotidianas, pero sus actividades estaban condicionadas. Compraba pero lo guardaba en el coche, se duchaba pero tenía miedo de que el agua estuviera contaminada, cocinaba pero tenía miedo de que el microondas estuviera manipulado. Sí que era capaz de realizarlo, pero lo realizaba todo de forma distorsionada”, han continuado.

Los especialistas defienden que, a pesar de su trastorno, puede cumplir condena en prisión y que no sería necesario ingresar en un centro psiquiátrico, tal y como defiende la defensa.

Esta mañana también ha declarado la madre del acusado y ha defendido que José Luis E.E. comenzó a tener problemas en 2004 a raíz de una depresión pero que no fue hasta 2014 cuando sus delirios empeoraron. El detonante fue cuando el acusado entregó a su hermana, que también ha declarado esta mañana, unos cuadernos donde había plasmado sus pensamientos y fue ahí donde vieron la gravedad de su trastorno. “Nos hizo subir a casa y me hizo escuchar la fregadera y me dijo que le tenían el móvil manipulado”, ha afirmado la hermana. También ha relatado cómo una vez “incluso desconfió de su madre acusándola de que le había envenenado la comida”.

La madre ha aprovechado su declaración para pedir perdón “en nombre de su hijo” a la familia agredida y ha expresado que el lugar para su hijo no es la cárcel sino un centro psiquiátrico. “Su sitio no es una cárcel, es un centro psiquiátrico y en condiciones, pero pienso que no se va a mejorar”, ha concluido.

Este jueves continúa el procedimiento contra José Luis E.E. por el que podría acabar 25 años en prisión, como solicita la acusación particular, o 20 como dice la Fiscalía con un atenuante por analogía de enajenación mental.

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