Vodafone, obligada a pagar 6.000 euros a un zaragozano por constantes y reiteradas llamadas

El Juzgado de Primera Instancia nº11 de Zaragoza ha resuelto que la operadora tendrá que indemnizar con 6.000 euros a la víctima por daños y perjuicios

A la compañía telefónica de Vodafone le van a salir caras, y nunca mejor dicho, las llamadas constantes a un vecino de Zaragoza, M.A.V.B., que manifestó en varias ocasiones su deseo de que no volvieran a hacerlo, y aun así intentaban contactar con él de manera reiterada. El Juzgado de Primera Instancia nº11 de Zaragoza ha resuelto que la operadora tendrá que indemnizar con 6.000 euros a la víctima por daños y perjuicios, así como por llevar a cabo una vulneración en el derecho a la intimidad del actor con sus acciones.

El juzgado zaragozano ha explicado en la sentencia que “existen indicios claros y contundentes que acreditan que la actividad desplegada por la parte demandada para conseguir lo que el actor legítimamente reclamaba, ha sido más que insuficiente”. Los magistrados reconocen que la línea telefónica de la víctima en la que recibía las llamadas no pertenece actualmente a Vodafone, pero consideran “acreditado” que sí lo fue, y que la actividad que realizan las operadoras “se escapa al posible control del consumidor medio como lo es el actor”.

Por estas razones, estiman la indemnización de 6.000 euros porque “la cuantía se considera proporcionada y ajustada al daño producido que ha consistido en una ofensa a la intimidad, tranquilidad y descanso del actor, resultando claramente acreditado con la prueba documental referente tanto al horario laboral del actor, como a sus problemas de salud derivados de la falta del necesario y preciso descanso”, confirma la sentencia.

La denuncia fue interpuesta el 29 de abril de 2021, el 7 de mayo de 2021 fue tramitada y se emplazó a la empresa a contestar a la demanda en el plazo de 20 días. La contestación llegó el 10 de mayo, y a fecha de 14 de junio de 2021, dentro del plazo conferido para contestar a la demanda, Vodafone presentó escrito de contestación a la demanda en la que, tras alegar los hechos y fundamentos de derecho que estimó pertinentes a su derecho, solicitaba la desestimación de la demanda. El 11 de noviembre de 2021 se celebró la Audiencia previa, pero no fue posible conciliar a las partes, por lo que el juicio se pospuso al 4 de febrero de 2022.

Las llamadas comenzaron en 2020 

Los hechos se remontan al año 2020. Este zaragozano, ante la insistente reiteración de llamadas de Vodafone para suscribirse a su compañía, decide a mediados del mes de agosto confirmar la suscripción, pero la portabilidad desde su anterior compañía nunca llegó a realizarse. En septiembre, M.A.V.B. solicita que eliminen sus datos y que cesen las llamadas telefónicas. Entonces Vodafone le remite un correo electrónico en el que informa de que tiene que aportar una serie de documentos para tramitar la baja.

El 16 de septiembre la compañía telefónica notifica al demandante que ya han suprimido sus datos personales, pero ese mismo día a las 21.08 horas vuelve a recibir una llamada. Insistiendo en su deseo de que el teléfono no suene más motivo de llamadas de esta operadora, la víctima se lo hace saber a la empresa vía correo electrónico. La misma historia se repite al día siguiente, y entonces M.A.V.B. decide comunicar el problema a la protectora de datos de telecomunicaciones Autocontrol.

Vodafone asume su responsabilidad y notifica que un plazo de siete días dejaría de contactar con esta persona y eliminaría de sus ficheros todos los datos. No obstante, la compañía asegura poco después que esas llamadas no correspondían a agentes suyos y que estaban realizadas por personas que se hacían pasar por la compañía. Aun así, reiteran su acción de eliminar los datos.

Posteriormente, la víctima volvió a recibir hasta siete llamadas desde el mes de octubre hasta marzo de 2021. Todas ellas procedentes del mismo número y en el mismo sentido. La parte denunciante remite un nuevo correo a Vodafone el 28 de marzo de 2021, volviendo a poner en conocimiento de la operadora todas las llamadas recibidas y su situación laboral respecto a horarios, rogando el cese de dicha actuación por parte de la operadora.

Esta fue la respuesta de la operadora: “En primer lugar le pedimos disculpas por las molestias ocasionadas, como fue informado con anterioridad no disponemos de datos personales relativos a su persona en nuestros sistemas gracias a la supresión de datos que se efectuó con anterioridad (16 de septiembre de 2020). En ocasiones, se realizan llamadas a listas de numeraciones que se generan de manera aleatoria”, defendía la empresa.

La víctima trabaja en un centro comercial de Zaragoza en turnos matinales con entrada al puesto de trabajo a las 6.00 horas. Además, según dicta la sentencia, el actor padece cefaleas crónicas diarias que le obligan a tomar medicación. Parecía que las llamadas habían cesado, pero no. Este zaragozano volvió a recibir otra comunicación telefónica el 27 de julio de 2021 recibiendo publicidad de la figura de “TOBi”, un asistente de Vodafone.

Print Friendly, PDF & Email