Crimen del Badoo: El jurado declara culpables de asesinato con ensañamiento a los dos acusados

Los dos acusados se echaron la culpa mutuamente de la muerte del informático

Culpables de asesinato con alevosía y ensañamiento. Así ha declarado el jurado popular a Hedangeline Candy y Mohammed Achraf por el conocido como Crimen del Badoo, en el que golpearon, secuestraron y enterraron vivo a un informático vasco. La Fiscalía y la acusación particular han pedido entre 32 y 35 años de cárcel y una indemnización total superior a los 275.000 euros. Mientras, la defensa ha solicitado 24 años y medio de prisión.

Tras once horas de deliberación, el jurado popular considera probado por unanimidad que Mohamed Achraf, de forma sorpresiva, lo golpeó, redujo e inmovilizó con el afán de sustraerle los efectos personales y el vehículo. Después, le llevaron a una nave de Pedrola atado con bridas, amenazado y golpeado cruel y salvajemente con objetos contundentes, en la cabeza y en el tórax, sin poderse defender. Tras dos días retenido, lo llevaron a la zona descampada conocida como barranco del Lobo, donde cavaron una fosa, lo desnudaron y a continuación, estando aún vivo pero en estado agónico, lo enterraron.

Tras conocer el veredicto, la abogada de la familia del fallecido, Estefanía Rojo, se ha mostrado «muy satisfecha» ya que la condena se ha producido «en los términos que solicitábamos, en lo máximo y por unanimidad». «Las pruebas eran abrumadoras y lo han planteado muy bien», ha afirmado, destacando que el juez no podrá imponer una pena menor a los 20 años por el asesinato.

Por su parte, el abogado de Hedangeline Candy, Luis Ángel Marcén, ha lamentado que ninguno de los dos acusados «escucharan a los letrados» y que «tomaran la decisión de hacer ciertas cosas y montar circos contra nuestra voluntad». Por su parte, la abogada de Mohammed Achraf, Carmen Sánchez, ha señalado que «hay veces que las pruebas hablan por sí solas», pidiendo la pena mínima por los delitos.

La conocida como Banda del Badoo, integrada por la pareja Hedangeline Candy y Mohammed Achraf, realizó en el verano de 2019 tres violentos robos a hombres atraídos por el perfil de Badoo de Candy en la comarca de la Ribera Alta del Ebro. Una vez se encontraban, los varones eran agredidos y desvalijados. Uno de estos asaltos acabó con la muerte de un informático vasco en un paraje inhóspito de Pedrola.

Esta semana se ha juzgado este crimen en la Audiencia Provincial de Zaragoza y aunque los acusados se culparon mutuamente del asesinato, las pruebas cercaron cada vez más a ambos como coautores del terrible acto. Fue la pulsera de control por violencia de género que llevaba Mohammed Achraf la que marcó en el mapa los pasos que llevaron a terminar con la vida del informático.

Los forenses, que declararon el jueves, expresaron que la víctima fue violentamente agredida y que llegó a ser enterrado con vida al aparecer tierra en su estómago como signo de que aun respiraba en la fosa.

Los dos acusados se echaron la culpa mutuamente de la muerte del informático. Achraf dijo que ella lo mató y que “lo hacía antes de conocerla”. Candy, en cambio, afirmó que había sido una victima más de su expareja y que había sido secuestrada, suplantada en Badoo y gravemente maltratada. Sin embargo, los guardias civiles señalaron que no tenían duda alguna de que ambos habían sido coautores del crimen.

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