Zaragoza impulsa un proyecto para evitar que los mayores queden atrás en la banca digital

La concejala Paloma Espinosa ha anunciado la puesta ne marcha de esta iniciativa que ya cuenta con varias entidades financieras interesadas y que pretende extenderse al mayor número de oficinas de la capital aragonesa

El Ayuntamiento de Zaragoza está impulsando un nuevo proyecto denominado “Banca amigable con las personas mayores”, cuyo objetivo principal es combatir la brecha digital en el acceso a los servicios bancarios.

La concejala delegada de Mayores, Paloma Espinosa, ha anunciado hoy la puesta en marcha del proyecto, que ha comenzado a difundir entre las entidades financieras y que ya cuenta con el interés de varias de ellas.

Durante las próximas semanas, continuarán los contactos para lograr la máxima implantación posible en las sucursales de la capital aragonesa, adaptándolas a las necesidades y capacidades de la población mayor, y logrando una ciudad más cómoda y amable con este colectivo.

El proyecto, que la Concejalía de Mayores empezó a promover a finales de 2019 y que se ha visto aplazado por la pandemia, se enmarca en el compromiso del Ayuntamiento por mejorar la calidad de vida de las personas mayores, su autonomía y participación en la sociedad. Unos valores que Zaragoza trabaja desde hace años como miembro activo de la Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores.

Uno de los proyectos que Zaragoza ha consolidado en este ámbito es el de la red de Comercios Amigables, destinado al comercio de proximidad, que cuenta ya con unos 700 establecimientos adheridos.

Siguiendo este exitoso ejemplo, la Concejalía de Mayores lanzará un proyecto de “Banca amigable” que anime a las entidades financieras a comprometerse con medidas que garanticen y mejoren la atención presencial, la seguridad, la accesibilidad física y sensorial, el apoyo y aprendizaje de los medios digitales, la formación de los empleados para la atención a las personas mayores y, en definitiva, la concienciación para evitar cualquier discriminación por razón de edad.

La participación de las personas mayores es un elemento central en la definición de estas medidas, y también en su evaluación y mejora continua. Tras la elaboración de un primer documento técnico, borrador del proyecto redactado antes de la pandemia, el primer paso ha sido elaboración de un estudio sociológico para conocer aquellas cuestiones que las entidades financieras podrían tener en cuenta para mejorar la atención a las personas mayores. Para ello se han organizado varios grupos de discusión con personas mayores para conocer sus experiencias, necesidades y propuestas.

Además, de manera complementaria, se están realizando entrevistas en profundidad a personas expertas, profesionales e informantes clave, para obtener una visión más global de la problemática.

A partir de las conclusiones y resultados de este estudio, se elaborará una batería de propuestas a implementar por las entidades financieras para su adhesión a la Red de Banca Amigable, que serán objeto de validación y comprobación por parte de equipos de personas mayores mediante visitas que realizarán a las agencias y sucursales.

Evitar la discriminación por capacidades funcionales o por razón de edad

Con este proyecto, el Ayuntamiento de Zaragoza pretende dar solución a una problemática creciente para la población mayor, derivada del proceso de digitalización de los servicios financieros. Distintos factores asociados a la edad, como el estado de salud, el nivel socioeducativo o la brecha digital, pueden colocar a las personas mayores en una situación de vulnerabilidad en relación a estos servicios.

Por ejemplo, limitaciones funcionales como dificultades para moverse, ver u oír o situaciones de discapacidad pueden dar lugar a situaciones de desventaja si los espacios, servicios y productos carecen de condiciones de accesibilidad universal, si la información no se presenta de forma clara y fácilmente accesible, etc.

Así los expresan los datos de la Encuesta Europea de Salud en España del año 2020, que reflejan cómo el porcentaje de personas con alguna limitación para realizar las actividades de la vida cotidiana crece a medida que aumenta la edad: el 24,3% de la población de entre 65 y 74 años presenta dificultades en la movilidad; porcentaje que asciende al 51,7% en la cohorte de 75 a 84 y que supera el 75% para las personas de más de 84 años; el 38% de las personas de más de 64 años declaran tener dificultades para oír y el 23% presenta limitaciones visuales. Otro factor que está dificultando cada vez más el acceso a los servicios financieros de las personas mayores es la brecha digital.

Los datos de la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE) ponen de manifiesto que, a pesar de aumentar el número de personas mayores que utiliza Internet, persiste una importante brecha digital por edad, especialmente en los grupos de mayor edad. Solo el 38,9% de las personas de entre 75 a 84 utilizan Internet, porcentaje que desciende al 15,7% para las personas mayores de 85 años.

El uso de la banca online es todavía inferior. En 2021, menos del 40% de la población de entre 65 y 74 años utiliza la banca online; un porcentaje que desciende al 16,5% en el caso de las personas de entre 75 y 84 años y al 5% en el grupo de más de 84 años. Además, las personas mayores presentan un menor nivel de habilidades digitales, lo que dificulta las posibilidades de uso. Solo el 9% de las personas de entre 65 y 74 años dispone de un nivel de habilidades digitales avanzado.

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