El busto de San Vicente ya luce recién restaurado en La Seo

Permanecerá expuesto durante lo que queda de semana y la próxima en una vitrina en la capilla dedicada a San Vicente. Foto: Laura Trives

El busto de San Vicente ya luce recién restaurado en la Catedral del Salvador de Zaragoza. Ha sido presentada este jueves después de dos meses de trabajo, y gracias a la colaboración del Cabildo de Zaragoza al que pertenece la obra. Con el recién acabado, solamente quedará por restaurar el busto relicario de San Lorenzo, de los tres que están presentes en el retablo mayor de la catedral. El de San Valero fue expuesto recién restaurado hace dos semanas.

La presentación ha contado con la directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, Marisancho Menjón, acompañada del deán-presidente del Cabildo, Joaquín Aguilar, y el canónigo director-conservador del Patrimonio Artístico de las Catedrales, Ignacio Ruiz. También ha estado presente la autora de la restauración, Susana Navarro.

La Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón encargó el pasado mes de octubre la restauración del busto, que ha corrido prácticamente paralela a la del de San Valero, recuperado para la exposición de Las Edades del Hombre. La restauración, cuyo coste ha ascendido a 4.997,30 euros, se ha llevado a cabo en las propias dependencias de La Seo.

Marisancho Menjón ha expresado su satisfacción al ver el magnífico resultado y ha animado a todo el mundo a ir a verlo porque “verdaderamente es precioso”. Después del busto de San Valero, ha resaltado que “era evidente que teníamos que restaurar los otros dos”. “Empezamos por San Vicente porque estaba más deteriorado, con la policromía saltada, la base metálica absolutamente oscurecida y el resultado ha sido espectacular”, ha manifestado.

Ignacio Ruiz ha anunciado que permanecerá expuesto durante lo que queda de semana y la próxima en una vitrina en la capilla dedicada a San Vicente y después regresará al retablo mayor para las misas principales de la catedral. El canónigo ha resaltado que son “auténticos modelos iconográficos de lo que será en Aragón toda esa extensión de bustos”.

“Lo que se ha recuperado es un rostro juvenil, limpio, expresivo. Ahora ya no creemos que sean rostros como pensábamos antes impersonales y estereotipados, sino que son realmente el retrato de una persona con su gesto con su serenidad”, ha declarado el canónigo.

La restauradora del busto, Susana Navarro, ha manifestado su “orgullo y agradecimiento” por trabajar en esta obra de lo que ha expresado que “ha sido un lujo”. Ha explicado que lo más inminente era realizar la fijación de la escasa policromía conservada y que en un segundo lugar “había que recuperar esa belleza visual, ese brillo, ese esplendor de la plata dorada, de los esmaltes y de las gemas aplicadas”. “Era necesario realizar una retirada de toda la capa densa que recubría la plata y todos estos elementos. Previamente, se ha hecho un desmontaje de todas las piezas que han sido posible y una vez limpias y protegidas se ha vuelto a realizar otra vez su montaje”, ha detallado.

Para finalizar ha indicado que se ha llevado a cabo una reintegración volumétrica de algunas zonas que estaban en peligro, que se han sujetado. “Todo lo que es la policromía se ha realizado con una técnica que se llama esparcido, que son pequeños puntos de color, que se aplican en las zonas de perdida o de laguna y que a una cierta distancia permiten reconocer las zonas que introduce el restaurador de las zonas originales conservadas”, ha remarcado.

De importante valor litúrgico y devocional –pues contiene las reliquias de este santo aragonés–, la pieza restaurada forma parte del conjunto escultórico de orfebrería compuesto por tres relicarios que representan los bustos a tamaño natural del obispo zaragozano San Valero, su diácono San Vicente y San Lorenzo. Este excepcional conjunto gótico, encargado a finales del siglo XIV (1397) por el Papa Luna a plateros de Avignon, sigue presidiendo a día de hoy el magnífico retablo mayor de alabastro policromado y dorado de La Seo. La importancia de estos relicarios radica también en haberse convertido en el modelo de numerosos bustos (denominados “testas” en la documentación histórica) de los siglos XV y XVI conservados en diversas iglesias de Aragón.

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