Trabajadores de Saica exigen un nuevo convenio después de tres años de negociaciones sin éxito

Esta es la segunda concentración que el Comité de Saica convoca en lo que va de 2022

Tres años de negociaciones llevan los trabajadores de Saica Paper y los responsables de la compañía sin lograr prácticamente avances. La externalización de algunos servicios y el abuso de la contratación de ETT son el principal punto de desencuentro entre la empresa papelera y los sindicatos, que piden que los trabajadores temporales se incorporen a los turnos de la empresa.

Varias decenas de trabajadores se han concentrado este miércoles en Zaragoza para demandar la firma de un convenio colectivo para el que llevan más de 20 reuniones “sin encontrar la forma de desbloquear la negociación”, ha explicado el portavoz de UGT en la mesa negociadora, Francisco Javier García. “Queremos aumentar la contratación estable, en lugar de ETT y subcontratas, para hacer un calendario de turnos que mejore la turnicidad y reduzca los festivos que se trabajan”, ha señalado.

Entre las fábricas de El Burgo de Ebro y Zaragoza hay más de 350 trabajadores correspondientes a la plantilla fija, más otros 30 o 35 personas que entran a través de estas empresas temporales. “Saica lleva más de diez años externalizando secciones productivas y contratando ETT, lo que precariza y temporaliza el empleo. Exigimos un cambio de modelo organizativo, que es viable porque la compañía tiene muchos beneficios”, ha expuesto García.

Durante estos tres años, la pandemia obligó a aparcar la negociación del convenio, ya que Saica fue determinada como actividad esencial. “Tuvimos que centrarnos en mantener las instalaciones en marcha para abastecer de papel y cartón a los sectores. Fuimos retomando poco a poco las reuniones vía telemática, que no favorece el avance, y ahora nos hemos propuesto que debemos dar un empujón”, ha incidido el portavoz de UGT en la mesa negociadora.

Esta es la segunda concentración que el Comité de Saica convoca en lo que va de 2022, y advierte de que seguirán las movilizaciones si no se consiguen avances, aunque, de momento, no se plantean ir más allá. “Seguimos hablando, pero la empresa debe mostrar empatía a nuestras peticiones y empezar a hablar de verdad. Hasta ahora nos hemos encontrado la puerta cerrada con un no rotundo a todo lo que pedimos”, ha remarcado García, que tampoco se marcha plazos para cerrar un acuerdo, entendiendo que “estamos en un punto donde debemos avanzar de verdad”, porque “esto no se puede sostener en el tiempo”.

Entre las fábricas de El Burgo de Ebro y Zaragoza hay más de 350 trabajadores correspondientes a la plantilla fija
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