Ómicron da una tregua y la incidencia acumulada en Aragón se reduce más de un 83% en el último mes

La media acumulada de casos en Aragón empezó a subir a finales de noviembre

La séptima ola ya casi se esfuma por completo en Aragón. La reducción diaria de los positivos, de la incidencia acumulada y la mayor permisión legal por parte del Gobierno de Aragón invitan a pensar en que la Comunidad ya ha surfeado esta nueva ola. La DGA no se imaginaba que se pareciese a la sudafricana con la llegada de la variante ómicron, que tan pronto creció de manera exponencial como se redujo a un ritmo vertiginoso, pero los datos invitan a dibujar esa curva. Una curva, la de la IA a siete días, que se ha reducido un 83,36% en el último mes.

La media acumulada de casos en Aragón empezó a subir a finales de noviembre. La Comunidad pasó de 30 casos por cada 100.000 habitantes a siete días (21 de noviembre) a los 130 un mes después, es decir, cuando se podía dar por iniciada la séptima ola. Fue en enero, en concreto el día 13, cuando la región notificó el pico de contagios en cuanto a la IA se refiere, con 3.295,6 casos por cada 100.000 habitantes. Actualmente, un mes después, la incidencia se reduce hasta los 548,5 casos, con esa variación porcentual negativa del 83,36%.

El crecimiento de casos fue exponencial, como si de una montaña rusa se tratara. El 26 de diciembre, en ese periodo post Navidad, Aragón ya superaba los 1.000 casos por cada 100.000 habitantes. Dos semanas y media después, llegaba a su pico. La subida de los casos tuvo un protagonista, a nadie se le escapa. La variante ómicron llegó con el silenciador puesto, pero poco tardó en descargar a diestro y siniestro. Los contagios se multiplicaron, a pesar de que la gravedad de los síntomas era mucho menor. La cepa se reprodujo a niveles inimaginables, hasta tal punto que actualmente, de las 360 muestras analizadas en la última semana por Sanidad, el 99,1% (357) son ómicron y, el resto, delta.

La incidencia a catorce días tuvo su pico el 17 de enero, cuando Aragón notificó 5.877,3 casos por cada 100.000 habitantes. Un mes después, se sitúa en 1.553,5 positivos, con una variación negativa del 73,57%. Una reducción considerable que no hace más que reflejar ese rápido crecimiento y decrecimiento.

Si se estudia la incidencia en los municipios de más de 10.000 habitantes, también se desprende un comportamiento irregular, con diferentes protagonistas en el ranking y diferencias de hasta 3.000 casos si se comparan los datos del pico de la ola (14 de enero) con los actuales. Las cinco localidades con mayor incidencia durante la cuesta de enero fueron Teruel, Tarazona, Cuarte de Huerva, Jaca y Ejea de los Caballeros, mientras que ahora lo son Barbastro, Monzón, Jaca, Huesca y Calatayud, en ese orden.

Un dato significante es, sin duda, que los cuatro primeros territorios aragoneses más afectados actualmente se ubican en la provincia de Huesca, precisamente, la que lidera la IA mediado el mes de febrero (670 contagios). La séptima ola va quedando atrás, tal y como demuestra el descenso de la IA y los positivos, pero la DGA no se atreve todavía a poner fecha al fin de la misma. “Habrá que esperar a ver dónde bajamos el nivel de endemia”, decía hace unos días el gerente del Salud, José María Arnal.

Difícil situación en Huesca y Alcañiz

Si se echa la vista atrás, para el recuerdo queda ya el récord de contagios de toda la pandemia (8.224 el 11 de enero) y la situación crítica que atravesaron algunas ciudades aragonesas como Huesca o Alcañiz. Estos municipios, en el mes de diciembre -cuando la ola comenzó a despegar- llegaron a registrar una incidencia acumulada a catorce días de 1.486,9 y 1.176,9 casos respectivamente.

Fue entonces cuando, además, el Hospital San Jorge de Huesca se erigió como el que más presión hospitalaria soportaba, por delante del Clínico o el Miguel Servet, habituales estas últimas semanas. Acorde a la información del Portal de Transparencia del Gobierno de Aragón a fecha 30 de noviembre, dicho centro hospitalario acogía a un total de 53 pacientes, tres de ellos en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Print Friendly, PDF & Email