Alegría y prudencia en el primer día sin mascarilla obligatoria en exteriores

Las mascarillas dejan de ser obligatorias desde este jueves en exteriores

Llevan más tiempo del que podemos contar con nosotros, pero este jueves las mascarillas dejan de ser obligatorias en exteriores. Algunos recibían la noticia con alegría porque «por fin se podrá respirar» mientras que otros apelaban a la prudencia y decidían seguir llevándola por «propia seguridad». Sea como sea en la mañana de este jueves el centro de Zaragoza estaba lleno de opiniones diversas.

Había quien consideraba que aunque la tendencia de casos sea descendente superar el millar de contagios diarios era razón más que suficiente para no deshacerse, todavía, de la mascarilla. «Yo por mí todavía la voy a seguir llevando porque aunque dicen que solo la recomiendan en las aglomeraciones es difícil pasear por la calle y no encontrarte a alguien o saludar o lo que sea», decía un caballero que paseaba con su FFP2 negra bien ajustada. Por el contrario, una señora valoraba el poder respirar «el aire tan maravilloso» de Zaragoza y le parecía «de poco sentido» el tener que llevarla en un espacio abierto. Eso sí, «si una se encuentra con mucha gente se la tendrá que poner, claro».

El 24 de diciembre de 2021 los aragoneses asumían el regreso de la mascarilla en el exterior tras unos cuantos meses sin utilizarla. Ahora se deshacen de ella parcialmente con cierto alivio y aunque a algunos les sea «hasta cómoda» por eso de no sentir tanto frío en la cara, otros agradecen precisamente que su rostro respire. «Yo estoy encantada porque después de tantos meses la cara tiene que respirar. En mi caso me ha provocado un brote de acné horrible que espero que mejore sin ella», comentaba una joven en la calle Don Jaime. A su lado, su amiga apoyaba fielmente sus palabras y decía que «siempre que pueda evitar las aglomeraciones» guardará la mascarilla en el bolsillo.

El ser humano es un ser de costumbres y después de unos cuantos días con la mascarilla algunos no se dan cuenta ni de que la llevan puesta y otros se olvidan de que este jueves ya pueden quitársela. Una señora valoraba el deshacerse de ella para respirar con normalidad aunque su situación no ha cambiado mucho pues al ser asmática ya podía quitársela cuando lo requiriese.

Los que también han podido quitársela ya han sido los escolares en el patio de recreo en el que han podido comerse su bocadillo con tranquilidad sin buscar un hueco alejado.

Poco a poco, aunque con cautela, la normalidad va instaurándose de nuevo en las calles aragonesas.

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