ATA alerta de que subir el SMI a 1.000 euros haría un “daño terrible” a pequeños autónomos

El presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ha advirtido este martes de que subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 1.000 euros, como propone el Gobierno, haría un “daño terrible” a pequeñas empresas, autónomos y a “los pensionistas que tienen en su casa cuidadores y empleados de hogar”.

Así se ha expresado Amor durante un acto del Consejo de Economistas, quien también es vicepresidente de CEOE, a poco más de una hora de que se reúna el Comité Ejecutivo de la propia CEOE para abordar la subida del SMI.

De esta reunión saldrá previsiblemente el posicionamiento definitivo sobre la subida del SMI, por lo que Amor ha aclarado que esta opinión es la suya “personal” y ha pedido esperar a este encuentro para conocer la postura definitiva de CEOE.

“El Gobierno es el que tiene la capacidad de tomar esta decisión. Es libre. Pero también nosotros somos muy libres de decir que está haciendo un daño terrible a las pequeñas empresas y autónomos y a los pensionistas que tienen en su casa cuidadores y empleados de hogar”, ha apuntado Amor, quien sostuvo que hay muchas personas que “no se pueden permitir pagar 1.500 euros” a un cuidador, incluyendo el coste añadido además del propio salario.

En este punto, ha pedido que “no nos extrañemos” cuando aumente la media jornada en el régimen de empleadas de hogar y ha criticado que “haya quien quiera impulsar proyectos políticos personales usando el BOE”, pero “hay que preguntarse si se puede dar esa vuelta de tuerca”, porque “no es bueno ni para la recuperación ni para el empleo”.

Ha insistido en que subir el SMI en más de 600 euros al año, incluidas las cotizaciones, es un “planteamiento que daña aun más la situación de las pequeñas empresas y autónomos” cuando, según ha recordado el presidente de ATA, sigue habiendo decenas de miles de contagios todos los días, la luz se paga “cuatro veces más cara” que el año pasado y los precios de los carburantes están “disparados”.

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