La pandemia eleva un 21% el fraude al seguro del coche

El lunes y el martes son los días en los que más se intenta defraudar a la compañía del coche

La crisis derivada de la pandemia de Covid-19 ha contribuido a que haya aumentado un 21% el intento de defraudar a la compañía del seguro del coche en España, lo que supone un nuevo récord desde 2009, aunque el importe medio ha descendido a 1.130 euros, el más bajo desde 2013.

Esta es una de las principales conclusiones del VI Barómetro del Fraude al Seguro, realizado por Línea Directa Aseguradora y presentado por Mar Garre, directora de Personas, Comunicación y Sostenibilidad de esta compañía.

«El Covid-19 ha disparado el fraude», ha señalado Garre, puesto que un 6,9% de los partes declarados en el seguro del automóvil a Línea Directa fueron falsos en 2020 -año en que estalló la crisis sanitaria-, lo que supone un 21% más de los detectados en 2019. El 55% de las personas defraudadoras alegaron que se vieron obligados a cometer esos intentos a raíz de la pandemia.

“Récord absoluto”

Garre ha destacado que se trata de «un récord absoluto» desde que esta compañía comenzara a realizar informes sobre el fraude al seguro en 2009 (entonces se detectó un 1,8% de partes falsos). Sin embargo, el importe medio de intención de estafar al seguro del coche bajó a 1.130 euros en 2020, lo que supone un 13% menos respecto al año anterior y el coste más bajo desde 2013. «Hay más fraude, pero menos importe», ha apuntado.

También ha descendido el intento de fraude en daños corporales por un siniestro de tráfico, hasta un 11,6%, en su mayor parte por simular lesiones o fingir que son más graves. El 88,4% restante se corresponde con estafas por daños materiales al incluir en el parte desperfectos que no han ocurrido durante el accidente.

El perfil del defraudador del seguro del coche es el de un hombre, de 18 a 24 años, desempleado o con un trabajo precario. No obstante, Garre ha indicado que «empieza a destacar» el de un hombre de más de 40 años que pasa dificultades económicas asociadas a la pandemia.

El lunes y el martes son los días en los que más se intenta defraudar a la compañía del coche, y julio y mayo destacan como meses con más intentos, lo que, según Garre, coincide con momentos previos a las vacaciones. Las provincias donde más se comete fraude son Cantabria, Cuenca y Málaga, y las que menos, Soria, Teruel y Palencia.

Por otro lado, Línea Directa ha detectado casi 700 bandas que intentaban defraudar a la compañía con el seguro del coche desde 2009. «En muchísimas ocasiones, detrás de esos intentos de fraude hay auténticos delincuentes y mafias organizadas que resultan muy peligrosas», subrayó Garre, que recalcó que estos grupos pretenden a veces «blanquear» dinero de «otro tipo de delitos» vinculados con el tráfico de armas o la prostitución, por ejemplo.

El coste medio de esas mafias es más elevado y ronda los 7.500 euros (6,6 veces más que los fraudes convencionales de conductores). «Desde luego, no estamos hablando de picaresca, sino de auténticos delitos», ha indicado Garre. Murcia es la región con más redes mafiosas en proporción a la población.

Seguro del hogar

Por segunda vez, la compañía de seguros incluye en su Barómetro del Fraude un apartado dedicado al seguro del hogar, que tiene unas características diferentes al del coche al no ser obligatorio, más desconocido y difícil incorporar daños personales en el parte, por ejemplo.

Los intentos de fraude en este caso subieron un poco en 2020, posiblemente «como consecuencia del confinamiento», según Garre. El coste medio es más bajo que el del seguro del automóvil (683 euros). Un 37,6% de los casos se intentan justificar en simular siniestros de daños que no han ocurrido. El martes y julio son el día y el mes con más intentonas de defraudar en el seguro del hogar.

El Barómetro incluye una encuesta a 1.700 personas realizada por la consultora MDK que concluye que el fraude está mal visto en general, pero hay «luces y sombras» en esta afirmación, según Garre. Así, un 37% de los conductores justifica que en algunos casos pueda engañarse a la compañía. Por ejemplo, siete millones de conductores lo harían si supieran que no van a ser descubiertos; 3,3 millones reconocen haber mentido al seguro y la mitad de ellos no se arrepiente de ello.

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