Las autobajas por la Covid, un problema creciente que preocupa a los directivos aragoneses

El presidente de ADEA, Salvador Arenere, y su secretario general, José Guillén, han presentado los resultados de la encuesta

La persistencia de la Covid, la inseguridad que genera, la tendencia al alza de los costes y la crisis de sectores como el del automóvil todavía preocupan a los directivos aragoneses, que pese a mostrarse más optimistas que el pasado año todavía no terminan de confiar en lo que se avecina. Es la principal conclusión que han arrojado los resultados del Indicador de Opinión de la Asociación de Directivos y Ejecutivos de Aragón (ADEA) correspondientes al segundo semestre de 2021, presentados este jueves por el presidente de ADEA, Salvador Arenere, y su secretario general, José Guillén.

“La pandemia, su duración y el hecho de que no se vea el final está repercutiendo de forma importante en la actividad de las empresas”, ha manifestado Guillén. En palabras del secretario general, “las impresiones no son muy positivas, pero lo son más que el año pasado”.

Este barómetro ha recogido, a través de una encuesta, la opinión de 204 directivos aragoneses acerca de diferentes aspectos de la coyuntura económica, así como sus previsiones para próximos meses.

Arenere ha recordado que la encuesta se elaboró los primeros días de 2020, cuando las cifras de contagios todavía no se habían incrementado de forma tan significativa. “A día de hoy hubiéramos añadido una pregunta relativa a las bajas, porque hay muchos empresarios que, de la noche a la mañana, se han encontrado con que un 20 o 30% de su plantilla no puede ir a trabajar”, ha lamentado. El descontrol a causa de los autotest y las autobajas le parece “muy preocupante”. “Los directivos no encuentran gente: es un problema brutal”, ha subrayado.

Salvador Arenere, en un momento de la presentación de los datos

El sector automovilístico, con 23.000 personas en ERTE a nivel nacional y una preocupación constante por la falta de componentes y microchips, es el más afectado de Aragón junto al sector agroindustrial. “Preocupa que estos sectores puedan perder lo que han ganado en los últimos 20 años”, ha declarado Arenere, “especialmente por las buenas expectativas que solía haber en lo referente a estos sectores”.

La reforma laboral es otra de las grandes preocupaciones de los directivos: “la inmensa mayoría cree que esta reforma no le va a influir de una manera positiva”, ha explicado Guillén.

El alto coste del transporte y las materias primas han provocado que las exportaciones se resientan de forma importante. “Esta vez se estima un 27,5% de empeoramiento, mientras el porcentaje el año pasado fue del 8,5%”, ha comentado Guillén. La consecuente pérdida de competitividad “incide de forma negativa en las ventas”.

“Les preocupa también el elevado coste de la energía y saber que van a tener que soportarlo a muy largo plazo”, ha explicado Arenere, quien ha asegurado que “la factura de la energía es ahora un 50% superior, lo que es una brutalidad”.

Por otro lado, “España es el país con la tasa de inflación más alta de Europa, con cerca de un 7%”, ha destacado el presidente, que ha hecho hincapié en “la elevada deuda de nuestro país” y su “tendencia a seguir creciendo”. En menos de dos años, ha pasado de un millón a 1,25 millones.

Los directivos se preguntan también “hasta dónde tienen que ver las altas tasas de economía sumergida” con el aumento de la recaudación fiscal en un 13%.

Aunque se haya creado empleo, Arenere no ha querido olvidarse de los más de tres millones de parados en España: “Se han destruido muchos empleos en el sector productivo y es el sector más interesante”.

En cuanto a la reciente noticia de la salida a bolsa de Ibercaja, Arenere ha manifestado que “están haciendo un buen ejercicio, tienen áreas modélicas y han elegido un buen momento para ellos”. El presidente les ha deseado “que tengan mucho éxito” porque “se trata de una entidad referente en Aragón, en las áreas económica y social”.

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