La DGA y las organizaciones agrarias abren un foro para buscar grandes pactos por el campo aragonés

La ganadería aragonesa supone un valor comercial de 2.900 millones de euros y la mayor parte es intensiva

El Gobierno de Aragón y los sectores agrícola y ganadero van a constituir un foro “permanente” y “periódico” con el que negociar los dos grandes pactos que busca la Comunidad para constituirse en “referente nacional” en calidad y sostenibilidad. Dos acuerdos que pasan por definir el futuro de la agroalimentación, pasando “de granero a despensa”, y por aumentar al 40% la reducción de emisiones difusas en 2030.

Así se ha puesto de manifiesto este lunes en una reunión entre el Ejecutivo autonómico y las principales organizaciones agrarias de la Comunidad. En ella ha estado presente el presidente de Aragón, Javier Lambán, quien quiere convertir la polémica de las últimas semanas en una “oportunidad” para promocionar una ganadería que produce una carne de “excelente calidad” y con “vocación de excelencia en sostenibilidad y digitalización”.

En este sentido, desde el Departamento del ramo han iniciado ya en la Comunidad una campaña de promoción de la ganadería aragonesa, que continuará en medios tradiciones y espacios visibles del panorama nacional, como la estación del AVE de Madrid, hasta llegar a “The Guardian”, el medio inglés donde comenzó la polémica en torno a las declaraciones del ministro Garzón. “No quiero alimentar unas polémicas que solo favorecen a quienes de la carne intentan obtener carnaza política. Yo voy a promocionar, defender y apoyar al sector y decirle al mundo que aquí se produce una carne de excelente calidad”, ha señalado Lambán.

Así, en la reunión de este lunes se ha decidido abrir dos foros para alcanzar dos grandes pactos. Por un lado, la iniciativa “Aragón, de granero a despensa” para definir de forma consensuada el futuro de un sector básico de la comunidad y, particularmente, para el medio rural y la lucha contra la despoblación. Por otro, una segunda mesa para plantear la reducción de las emisiones difusas, pasando de un 26% hasta el año 2030 como se propuso el Gobierno de Aragón en 2019 a un 40%.

Para reducir estas emisiones, Lambán ha esgrimido que hay que actuar “activamente” en solucionar el problema de los purines, “y eso que Aragón en una comunidad puntera en la gestión de los purines”, ha puntualizado, así como en solucionar el problema de los fertilizantes de los campos. En este sentido, se plantea una colaboración público-privada, con empresas como Térvalis, que tienen fórmulas pioneras a nivel mundial, gracias a su labor investigadora, tanto para la eliminación definitiva de los purines, convirtiéndolos en un fertilizante muy útil, como para la solución de los fertilizantes del medio rural.

Además, la Ley de la explotación familiar enviada ya por el consejero de Agricultura a las Cortes de Aragón servirá, según el presidente Lambán, para afianzar aún más la condición de familiar de la ganadería y la agricultura. No en vano, la ganadería aragonesa supone un valor comercial de 2.900 millones de euros y la mayor parte es intensiva. Cuenta con casi 7.000 explotaciones que suman un total de 1,34 millones de Unidades de Ganado Mayor (UGM). El tamaño medio de las explotaciones es de 196,88 UGM, que tan sólo supone el 22,88% del tamaño máximo permitido actualmente para el porcino (864 UGM) y que también se plantea establecer en Aragón para el resto de las especies a través de la Ley de protección de la agricultura familiar.

Valoración positiva del sector

Tras la reunión, las principales organizaciones agrarias de la Comunidad han reconocido y agradecido el firme apoyo recibido por el presidente de Aragón, al mismo tiempo que esperan convertir esta polémica en una oportunidad. El secretario general de UAGA, José María Alcubierre, ha recordado los límites legales en el porcino, que espera trasladarlos a otros ámbitos de la ganadería. “Para que haya una redistribución deben existir límites para apoyar a la agricultura familiar y los trabajadores de estas explotaciones, que pueden ser de intensiva o extensiva”, ha expuesto.

A su vez, el presidente de Asaja, José Manuel Cebollada, ha puesto el foco en los grupos “medioambientalistas de izquierda” que “se están apoderando” de la opinión pública, destacando que la PAC les exige “un montón de condicionantes” para cobrar unas ayudas que se otorgan por los bajos precios. “La política agraria debe ser sostenible, pero rentable, porque muchas explotaciones se verían abocadas a la desaparición”, ha añadido, exigiendo “no solo la destitución” del ministro Garzón, sino la desaparición de este Ministerio.

Finalmente, el secretario general de UPA, José Manuel Roche, ha defendido la “excelente calidad” de la carne aragonesa, mostrando su apoyo tanto a la ganadería extensiva como intensiva, que son dos modelos “totalmente complementarios”. “No hay que entrar en el debate de las macrogranjas. En Aragón no hay macrogranjas”, ha aseverado.

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