Ómicron hace que los gimnasios aragoneses se vacíen de buenos propósitos

Alberto García habla en nombre de las 109 instalaciones deportivas que hay en Aragón. Foto de archivo

Enero es un mes de comienzos. Empieza el año, empiezan nuevos proyectos y también se fijan los nuevos propósitos. Y es que, después de la Navidad y sus grandes comilonas, hacer ejercicio, ser más disciplinado en el deporte o cuidarse más suelen ser las grandes aspiraciones de las masas. Por eso, enero siempre ha sido un mes de temporada alta para los gimnasios e instalaciones deportivas, pero este año 2022 las cosas han cambiado.

La pandemia ha traído consigo numerosas restricciones y medidas a estos lugares. Y también ha traído miedo. Miedo que va de la mano del alto número de contagios por Covid en el que se halla inmerso Aragón. “Miedo que hace que enero, un mes bueno para nosotros cuando se producen los buenos propósitos y muchas altas en gimnasios, no vaya al ritmo que debería ir”, ha lamentado Alberto García, gerente de la Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Deportivas. Es por esto por lo que este enero de 2022 se presenta “un poco parecido” al del año anterior, por desgracia para el sector.

“En ningún momento, ningún mes, hemos conseguido acercarnos a las facturaciones prepandemia”, ha apuntado Alberto García, y es que, “en el mejor de los casos”, han estado un 30% por debajo de esas cifras, llegando incluso a estarlo un 60% o cerrados. A esto se le suma que la situación actual no ayuda y las perspectivas “no son nada buenas”.

Alberto García habla en nombre de las 109 instalaciones deportivas que hay en Aragón, aunque solo 36 están asociadas a la Federación. Y como altavoz del sector, ha puesto de manifiesto su desacuerdo con que las actividades deportivas se equiparen con la hostelería y el ocio nocturno, ya que son “actividades diferentes”. “Nosotros no queremos que nos comparen con nadie, pero si lo hacen queremos que lo hagan con las actividades en las que se lleva la mascarilla permanentemente”, ha reclamado el gerente de Fneid.

Además, ha añadido que si en el transporte público, los centros comerciales, etc. se adoptan unas medidas, “deberían ser también aplicables a nuestro sector porque llevamos mascarilla constantemente”. Y aunque lo respetan, están en contra de “que se nos apliquen las medidas de hostelería y ocio nocturno en las que no se hace uso del tapabocas”. Alberto García ha querido resaltar que es así por la incompatibilidad de la actividad, “no porque se haga mal uso de la mascarilla, sino porque al consumir bebida o comida no puedes llevarla puesta”.

El deporte como «vacuna» contra la Covid

La importancia de vacunarse contra la Covid es innegable, pero si a eso le añades el hacer ejercicio de forma regular, la realidad mejora todavía más. “Somos un servicio esencial declarado por el Gobierno”, ha apuntado Alberto García mientras ha hecho alusión a un estudio vinculado a la Covid “que hablaba de que todas las personas que practicaban deporte regularmente tenían ocho veces más de posibilidades de supervivencia que las personas que no lo hacen”.

“Podríamos hablar de que la práctica de deporte es como una vacuna más”, ha expresado el gerente de Fneid, pero no solo contra la Covid porque “cualquier persona activa que practica actividad física de forma regular puede luchar contra cualquier enfermedad con muchas más garantías”. Hacer ejercicio es “una herramienta más para luchar con la Covid y el resto de las enfermedades”.

Por eso defienden que “más allá de restringir y dificultar el acceso a las instalaciones deportivas, se debería facilitar (siempre de una forma segura y con las medidas correspondientes), y se debería promover”. Alberto García ha recordado que la transmisión del virus las instalaciones deportivas “es ridículo, está en torno al 0,3%”, es decir, solo un 0,3% de los contagios se dieron allí. “Es insignificante. Eso se debería transmitir para que la gente tuviera una tranquilidad de que hacer deporte es seguro”, ha concluido el gerente de Fneid.

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