Lambán busca involucrar a la «demonizada» ganadería en un plan para reducir las emisiones un 40%

El 58% de las 4.000 explotaciones que hay en la Comunidad se ubican en municipios de menos de 1.000 habitantes

El presidente de Aragón, Javier Lambán, espera conseguir en este 2022 un “gran pacto” para ampliar los objetivos de reducción de emisiones de Aragón de un 26% hasta un 40% en 2030. Un compromiso que requerirá la unión de todos los sectores económicos implicados, incluida la “demonizada ganadería”, así como de organizaciones agrarias, sociedad civil, agentes sociales y clústeres, para convertirse en “referentes internacionales” en sostenibilidad.

Así lo ha explicado el líder del Ejecutivo autonómico durante una visita a una planta de elaborados en La Mata de los Olmos, que ha puesto como ejemplo de la “calidad” y del “respeto al bienestar animal” de la ganadería aragonesa. En este sentido, el Gobierno llevó a las Cortes el Proyecto de Ley de Agricultura Familiar para “reordenar el sector” y “reforzar su componente de explotación familiar”, que se sumará a este compromiso de reducir las emisiones difusas en el 2030, lo que solo será posible con un “fortísimo esfuerzo” entre el sector público y privado.

Una visita que, según Lambán, estaba programada antes de que “ciertas declaraciones” produjeran una “justificada conmoción” en el sector ganadero. Estas palabras del ministro Garzón generaron un debate entre ganadería extensiva e intensiva promovido por “alguien con mala voluntad o desconocimiento”. “Con ganadería extensiva sería imposible alimentar a la población aragonesa. La ganadería extensiva tiene sus ventajas, pero una capacidad de producción muy limitada e insuficiente para alimentar a la población de las grandes ciudades”, ha afirmado, al tiempo que asegura que en Aragón “no existen macrogranjas ni se van a autorizar”.

En Aragón, el complejo productivo configurado por el porcino (granjas, fábricas de piensos, mataderos e industria cárnica asociada, transporte y servicios directos asociados) representa el 3,5 % del PIB regional. Genera valor añadido, sobre todo, a partir de la industria cárnica y la producción de elaborados con destino al consumo final. Las ventas de carne y derivados porcinos producidos por la agroindustria aragonesa, destinada esencialmente a la exportación, se sitúa ya en torno a los 2.000 millones de euros.

El 58% de las 4.000 explotaciones que hay en la Comunidad se ubican en municipios de menos de 1.000 habitantes, por lo que su contribución a la lucha contra la despoblación y al desarrollo rural es determinante. Especialmente en Teruel donde operan importantes compañías como Térvalis, Grupo Arcoíris, Portesa, Espuña, etc. y donde se ubica la única denominación de origen protegida de jamón de la Comunidad. En Teruel hay 821 explotaciones de porcino con 1.250.000 plazas de cerdos de cebo y 75.000 madres reproductoras.

El Cierzo Alimentaria

Lambán ha visitado este lunes, junto con la consejera de Presidencia, Mayte Pérez, la planta El Cierzo Alimentaria, que fue comprada al 50% por Noel y Térvalis. Produce elaborados cárnicos curados y el objetivo es fabricar este tipo de productos con materia prima de la DO de Teruel para venta en mercados nacionales e internacionales. La sinergia entre ambos grupos se produce, por un lado, por mantener similares valores especialmente en la parte social con sus respectivas fundaciones, y por otro, en la parte del negocio cárnico, donde se une el modelo productivo integrado y de calidad de Térvalis con la potencia comercial de Noel, tal como han trasladado sus máximos responsables, Generoso Martín (Térvalis), Joan Boix y Anna Bosch (Noel).

En esta planta se han invertido en los últimos dos años 5,5 millones de euros y da empleo a 35 trabajadores, posiblemente la mayor creación de puestos de trabajo desde el cierre de la central de andorra, junto con la creación de empleo que el Grupo Térvalis ha hecho en Utrillas y Escucha.

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