El tradicional roscón de Reyes, gran protagonista de las pastelerías aragonesas

Hoy es el gran día de ventas de roscones para las pastelerías

Llega el gran día para un dulce que protagoniza la mesa en estas fechas. Con nata, con crema, con fruta escarchada, sin fruta…pero todos ellos con sorpresa. Hablamos del roscón de Reyes, motivo por el que hoy decenas de personas hacen cola a la puerta de las pastelerías para no quedarse sin este suculento manjar navideño.

Una larga fila de golosos daba la vuelta a la esquina de la calle Santo Dominguito con San Vicente de Paúl, en Zaragoza, para conseguir el famoso roscón de la pastelería Los Mallorquines, uno de los mejores de la ciudad. Título bien merecido, ya que su dulce y suave nata combina a la perfección con el esponjoso y tierno bizcocho que la envuelve. ¿Su secreto? “Nuestro cariño que ponemos al hacerlo”, ha confesado Angelines, una de las dependientas del establecimiento.

La gente se acumulaba a las afueras de Los Mallorquines para hacerse con un roscón de Reyes

No muy lejos de allí, en la céntrica calle Méndez Núñez se ubica Lalmolda, otra pastelería tradicional donde muchos zaragozanos han acudido este 5 de enero a por sus roscones. Estos también gozan de un gran reconocimiento en la ciudad. El mediano y relleno de nata es el más vendido y es que su receta, que ha pasado de generación en generación, sigue siendo un misterio que quedará en manos de las pasteleras.

Una vez tenemos nuestro roscón en casa, para conservar bien esta delicia es recomendable guardarlo en la nevera, refrigerado para conservar bien la nata. Así, una vez abiertos todos los regalos que hayan dejado los Reyes, la ilusión continúa con el dulce que todos, pequeños y mayores, disfrutarán.

La pastelería Lalmolda ha vendido numerosos roscones

Y a pesar de la Covid, la gente no ha perdido el apetito. Hoy es el principal día de venta para casi todas las pastelerías, aunque aquellos que esperan a última hora para comprarlo tampoco se quedarán sin su roscón de Reyes para este día tan mágico. Y dulce, por supuesto.

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