Papá Noel cumple con su labor y llena de regalos y sonrisas los hogares aragoneses

Los niños han madrugado para poder abrir sus ansiados regalos

La ilusión de la Navidad es incomparable con la de cualquier fecha del año. Después de la cena de Nochebuena, Papá Noel comenzó su ardua labor de repartir regalos en todos los domicilios del mundo, también por supuesto en los aragoneses. Unos ya los pudieron abrir por la noche, pero otros han tenido que madrugar para ir corriendo al árbol y comprobar si se han portado lo suficientemente bien como para recibir sus anhelados presentes.

Las sonrisas de los niños han llegado a los hogares de las Comunidades Autónomas y nada es más contagioso que ver felices a los pequeños de la casa. Ni siquiera en estos tiempos marcados de manera inevitable por la maldita pandemia. Algunos habrán recibido carbón, seguro, como aviso de tener que mejorar su comportamiento. Pero también es seguro que la mayoría habrán podido tachar de sus cartas a Papá Noel sus regalos favoritos al tenerlos ya en sus manos. Y los que no hayan llegado, días por delante hay para solicitárselos a los Reyes Magos.

Los más agraciados han podido salir a pasear con sus bicicletas nuevas a primeras horas de la mañana, aunque con mejor cara que los padres o tíos que les han acompañado y que todavía pagan las consecuencias de la copiosa cena de Nochebuena. Otros no hará falta que se muevan de casa y pronto habrá que pedirles que separen su vista de la Switch, hacerles ver que Fortnite no es la vida real y que son fechas para disfrutar de la familia. Pocos lo entenderán.

Álvaro, cerca de cumplir tres años, ha tenido su Granja de Zenón, con el caballo Percherón, el pollo Pepe, el gallo Bartolito o la vaca Lola entre sus protagonistas destacados. No pasan de moda tampoco para los pequeños cualquier personaje de Disney y también ha estado entre la lista de juguetes más vendidos el Baby Yoda de la serie The Mandalorian. O dinosaurios. O Harry Potter en el 20 aniversario de la llegada al cine de la Piedra Filosofal.

El día se irá animando con las visitas a casas de los familiares, no sin cuidado, para que los regalos sigan siendo parte indispensable de las navidades. Eso sí, recordando que no hay mayor regalo que poder pasar las fiestas con los seres queridos. Ese es el regalo que todo el mundo debería valorar por encima de cualquier otro.

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