Los aragoneses asumen la vuelta de la mascarilla en exteriores

Este 24 de diciembre vuelve a ser obligatorio llevar la mascarilla en exteriores.

El 26 de junio de este mismo año se retiró la obligatoriedad de portar la mascarilla en espacios exteriores. En aquel momento la incidencia acumulada a 4 días en Aragón de 70, 7 casos por cada 100.000 habitantes. Ayer se registraba en la comunidad una incidencia 784,2 casos. Hoy, por decisión del Gobierno de España, ha vuelto a ser en todo el país el uso obligatorio de mascarillas en la calle. Los aragoneses consultados por este medio ven positiva esta medida, aunque muchos opinan que sin otras para complementarla es insuficiente.

Aragón amanecía este 24 de diciembre, tras 151 días sin tener que hacerlo obligatoriamente, con la mascarilla por la calle. La mayoría de los viandantes la tenían colocada, de hecho era complicado encontrar a alguien que no la tuviese. “Yo por seguridad no me la he quitado. Si voy solo por la vera del rio me la bajo, pero si me cruzo con alguien me la pongo”, comentaba Juan Manuel, un jubilado que paseaba a primera hora por la plaza del Pilar.

Los zaragozanos aprovechaban el día de niebla haciendo las últimas compras navideñas o paseando a sus perros, aunque la mayoría de los consultados por Aragón Digital estaban a favor de llevar la mascarilla a algunos les parecía insuficiente “No entiendo esta medida sin que luego haya otras medidas donde si que es más peligroso que la gente se contagie, los sitios cerrados”, comentaba un ciudadano.

Es una crítica común la de las mascarillas en espacio cerrados, aunque cabe recordar que sí es obligatoria llevarla en estas zonas. “Me parece absurdo. Ahora, donde allá aglomeraciones, me parece lógico. Es una cuestión política que bueno, por decir que se hace algo. En algunas cuestiones sí que habría que restringir el acceso a según que lugares, por mucho que nos pene”, apuntaba José Antonio Buel, tomando un café en la terraza de un bar.

De esas hipotéticas medidas, los zaragozanos no se han mojado mucho al respecto “eso lo tendrían que decir los científicos”, decía una mujer, aunque otros se aventuraban a “cancelar la Nochevieja por seguridad” o establecer algún toque de queda.

Medidas anticovid tomadas o no tomadas, había quien creía que, además de volcar la reducción de contagios en la responsabilidad ciudadana, las decisiones políticas también deberían de “reforzar la sanidad e incrementar los puestos de trabajo. Al fin y al cabo, los enfermeros y médicos psicológicamente tienen que estar bastante afectados”, comentaba un Javier Navarro, un ciudadano, quien cree que la vuelta de las mascarillas a exteriores “psicológicamente nos va a afectar muchísimo”.

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