Cada 100 megavatios de energía eólica genera mil empleos, pero solo 27 durante su funcionamiento

Aragón verá quintuplicada la producción eólica y fotovoltaica, pasando de los 5.510 MW que se encuentran actualmente en funcionamiento a 27.667

Cada 100 megavatios de energía eólica que se instala en Aragón es capaz de generar 1.052 puestos de trabajo, de los que un millar tienen lugar durante su construcción y solo 27 se mantienen durante su funcionamiento en los 25 años de vida útil de un parque y otros 14 a través de impuestos y cánones. Además, un proyecto de estas características requiere 115 millones de euros, permite recaudar 3,65 millones de euros en impuestos y evita la emisión de 100.000 toneladas de CO2 a la atmósfera y la importación de 18.000 toneladas de petróleo.

Estas es la principal conclusión de un estudio elaborado por el Clúster de Energía (Clenar), la Universidad de Zaragoza y la empresa Ibersyd, y que se ha presentado en el marco de la Feria Expofimer, dedicada al mantenimiento de energías renovables. Un sector que se mantiene al alza en la Comunidad, que, en pocos años, verá quintuplicada la producción eólica y fotovoltaica, pasando de los 5.510 MW que se encuentran actualmente en funcionamiento a 27.667.

De esos 27.667 megavatios, 11.365 corresponderán a energía fotovoltaica, que multiplicará por nueve su potencia. En este sentido, el estudio también refleja que cada 100 MW, que implican una inversión de 80 millones de euros, suponen la creación de 737 puestos de trabajo en la Comunidad, de los que 710 tienen lugar durante su construcción, en función de la inversión, 14 se mantienen para su funcionamiento y 13 se fijan por impuestos y cánones.

Sin embargo, la instalación de grandes macroproyectos de energías renovables no siempre encuentra una respuesta positiva en el territorio, que ve amenazadas sus reservas naturales para la instalación de placas o molinos. Ante esta cuestión, el estudio afirma que estos 27.667 megavatios ocuparán una superficie total de casi 30.000 hectáreas, que equivaldría al 0,62% de toda la superficie de Aragón.

En este sentido, el informe reconoce que la mortandad en la fauna derivada de aerogeneradores está al alza desde 2015, pero “sigue siendo la cuarta causa” de mortalidad en la Comunidad, ha expuesto el representante de Ibersyd, Jesús Alijarde. “Estamos viendo que el foco que está poniendo el Inaga en medidas complementarias y el esfuerzo de los promotores permite tener unos mejores datos”, ha añadido. Según las causas de ingreso en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca, el 24,25% de las afecciones son colisiones ante otras instalaciones ajenas a las renovables, un 20% son atropellos, y como tercera y cuarta causa aparecen los aerogeneradores y electrocuciones.

En una línea similar, otra de las conclusiones señala que el 92% de los 27.000 megavatios están “fuera de cualquier zona de restricción ambiental”, sin afectar a “zonas de protección ambiental, Red Natura 2000, humedales, lugares de interés geológico ni paisajes protegidos”, ha explicado Alijarde, que ha remarcado que hay cinco comarcas donde el desarrollo industrial “debería estar limitado”, como el Sobrarbe, que tiene el 68% de su territorio protegido.

Tras conocer estos datos, el presidente del Clenar, Pedro Machín, ha destacado los avances en los criterios técnicos, que, afirma, “acaba imponiendo las ubicaciones donde se están instalando”, junto a cuestiones sociales, económicos y sociales. “La evolución tecnológica de las renovables ha permitido que a día de hoy sean competitivas y sea interesante invertir en ellos”, ha resaltado.

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