La Unidad de Ictus del Clínico reduce la mortalidad de la enfermedad por debajo del 8%

Solo en Aragón se producen entre 2.800 y 3.000 nuevos casos de ictus al año

La Unidad de Ictus del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza cumple un año de actividad con un modelo asistencial multidisciplinar renovado y 410 pacientes atendidos por esta patología. Desde su puesta en marcha, la mortalidad asociada a esta patología está por debajo del 8%, cuando en los años anteriores estaba se situaba entre un 13% y un 14%.

La unidad, que se inauguró a finales de septiembre del pasado año y está ubicada en la séptima planta, cuenta con seis camas controladas las 24 horas los siete días de la semana. Solo en Aragón se producen entre 2.800 y 3.000 nuevos casos de ictus al año. Por eso, el objetivo en estas unidades es ofrecer tratamiento y cuidados específicos a los pacientes de forma precoz para prevenir y evitar las complicaciones (neurológicas o generales) que se pueden presentar durante la fase aguda de la enfermedad, es decir, de modo que se mejora en la supervivencia y en sus secuelas.

Asimismo, en este año de andadura se han detectado complicaciones en el 42% de los pacientes, con una tasa de detección precoz de eventos mediante la monitorización muy elevada, hasta en el 58% de las ocasiones. Esto ha permitido adelantar las medidas terapéuticas oportunas para solucionarlas con mayor rapidez.

La consejera de Sanidad, Sira Repollés, ha recorrido este miércoles estas instalaciones junto al gerente del Sector Zaragoza III, José Ignacio Barrasa. Allí ha conocido de primera mano el funcionamiento de la unidad, la cual es una apuesta «decisiva» y «su atención a tiempo es absolutamente necesaria», ha destacado Repollés.

«Para nosotros es prioritario la existencia de estas unidades multidisplinares y coordinadas para la atención de este tipo de patologías tan prevalentes», ha señalado la consejera. Así, con la Unidad de Ictus se pretende conseguir una «mejora de la rehabilitación, la reducción de las muertes y la recuperación total sin secuelas», ha explicado Repollés.

Perfil de los pacientes

El perfil de los pacientes es, sobre todo, de varón (58%) con una edad media de 72 años, aunque se han tratado afectados desde los 33 a los 98 años. El 78% de ellos presentó un ictus isquémico y un 22%, hemorrágico. Los pacientes con ictus isquémico se habían beneficiado en más de un 20% de terapias de recanalización en fase aguda, un 10% de trombólisis, el 7% de trombectomía y el 5,6% de ambas. Los pacientes eran tanto del sector sanitario del Clínico (87% del total) como de otra área sanitaria, según los criterios de derivación establecidos en el Plan de Atención al Ictus de Aragón (PAIA).

El ictus es un trastorno brusco en la circulación sanguínea del cerebro que puede ser producido por oclusión de un vaso sanguíneo (isquémico, el 85% de los casos) o por rotura del vaso, con la consecuente hemorragia (el 15%).

Más del 90% de los casos están en relación directa con alguno de los diez factores de riesgo: hipertensión arterial, diabetes, dislipemia (elevación del colesterol), apnea del sueño, obesidad y hábitos de vida nocivos: tabaquismo, abuso de alcohol, sedentarismo y el estrés. Con la adecuada corrección y tratamiento de estos factores de riesgo se podría reducir más del 90% de los ictus.

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