Una joven denuncia haber sido violada por su exnovio: «Salí llorando de la habitación y él riéndose»

El acusado ha declarado esta mañana en la Audiencia Provincial de Zaragoza

Una joven ha denunciado esta mañana ante el juez haber sufrido una violación de su exnovio tras estar sometida durante meses a controles sobre su vida personal. El acusado, según ha explicado la joven, la violó tras consumir gran cantidad de cocaína en casa de un amigo de ambos y que, una vez ocurrió la presunta agresión sexual, “el chico salió riéndose de la habitación”.

La chica ha declarado haber sufrido controles de su exnovio, actualmente en prisión por otro delito, durante su relación. “Me controlaba mucho, me miraba las fotos y las conversaciones. Me decía que no fuera con gente que le caía mal a él”.

La presunta víctima ha relatado que quedó con su exnovio en casa de un amigo común y que él comenzó a drogarse. A la chica, que no le gustaba su adicción a la cocaína, le recriminó lo que estaba haciendo. Ella, molesta con la situación, se encontró a su exnovio pegando puñetazos a las paredes al son de “me has jodido la vida”. El amigo de ambos les dejó estar un rato a solas para que solucionaran las cosas bajándose a por unas litronas de cerveza.

Es aquí cuando, una vez terminada la discusión, mantuvieron relaciones sexuales consentidas hasta que el acusado se abalanzó sobre ella y, según ha declarado, le realizó cosas que ella no quería ni había permitido. La chica, que ha denunciado que le pidió en numerosas ocasiones que parara, ha afirmado que la presionó contra la pared. “Se me tiró a lo oso, no me podía mover porque me sujetó con fuerza”.

Una vez terminó, la joven ha declarado ante el juez que “ella salió de la habitación llorando y él riendo”. Varios días después denunció ante la Policía lo ocurrido. El acusado solo ha querido responder a las preguntas de su letrada y ha contestado que él “no tuvo relaciones sexuales» de la índole que denuncia la joven.

El amigo de ambos, ahora actual pareja de la chica, ha declarado que escuchó gritos pero que no fue hasta que salió la chica y le explicó lo ocurrido cuando supo qué es lo que había pasado. “Escuché un ay, para, para y luego la vi salir -a la chica- en modo depresión”.

Los forenses han explicado ante el Tribunal que cuando le realizaron un examen médico la chica presentó un cuadro de mucha ansiedad. La psicóloga que la atendió tras sufrir el presunto episodio tenía que haber declarado, pero al final no ha aparecido. La Fiscalía y la acusación particular piden diez años de prisión y la defensa su absolución.

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